Barcelona sumó un total de 22.058 viviendas a su parque residencial entre 2019 y 2026. Un incremento que, desde 2021, se ha mantenido estable en torno a una media de 2.400 viviendas anuales. Es la conclusión a la que llega un estudio del Observatori Metropolità de l’Habitage de Barcelona (O-HB), que concluye que el parque habitacional de Barcelona acanza las 798.663 viviendas en 2026, mientras que en 2019 la cifra se ubicaba en las 776.605.Seguir leyendo....
Barcelona sumó un total de 22.058 viviendas a su parque residencial entre 2019 y 2026. Un incremento que, desde 2021, se ha mantenido estable en torno a una media de 2.400 viviendas anuales. Es la conclusión a la que llega un estudio del Observatori Metropolità de l’Habitage de Barcelona (O-HB), que concluye que el parque habitacional de Barcelona acanza las 798.663 viviendas en 2026, mientras que en 2019 la cifra se ubicaba en las 776.605.
Se trata de una estimación a la que ha llegado el Observatori a partir de una metodología propia basada en datos catastrales depurados y estimaciones a escala de parcela. Esto no implica necesariamente que sean nuevas viviendas construidas, dado que el parque puede crecer vía otras fórmulas como la división de pisos, remontas de edificios o con la reconversión de antiguos locales comerciales y oficinas, por ejemplo. Un nivel de detalle en el que no se adentra el informe del O-HB.
El estudio del Observatori explica que las estimaciones varían incluso entre fuentes oficiales. Así, los últimos datos disponibles presentan diferencias superiores a las 100.000 viviendas, dependiendo de la fuente. La estimación más baja contabiliza 701.774 viviendas en la ciudad de Barcelona (Urban Audit, INE, 2024), mientras que la más alta alcanza las 808.751 viviendas (INE, Censo de 2021).
“Las fuentes que se basan en una lectura directa del Catastro (como Urban Audit o Inspire) tienden a infraestimar el parque de viviendas y sitúan las cifras por debajo de la estimación del O-HB”, resume el documento. También se sitúan por debajo los resultados de la Encuesta Sociodemográfica de Barcelona, que, aunque no tiene como finalidad específica el recuento de viviendas, es la única encuesta que ofrece una estimación de estas.
De este modo, los censos son las fuentes que presentan las cifras más elevadas, pero la ruptura metodológica entre 2011 y 2021 dificulta su comparación y la interpretación de su evolución temporal. “La estimación del Censo de 2021, basada en el Catastro, pero con una depuración posterior, es la que más se aproxima a la estimación del O-HB, que sigue una metodología similar (808.751 frente a 798.663 viviendas)”, concluye el estudio.
Crecimiento poblacional y falta de viviendaLa actual crisis de la vivienda insta a las administraciones, más allá de regular los precios de los alquileres, de los pisos turísticos o por habitaciones, lograr aumentar la oferta habitacional ante una demanda desbordada. De hecho, los últimos datos del Observatori Metropolità de l’Habitatge señalan que algo más de 1.300.000 catalanes buscan vivienda de forma activa, una cifra que crece año a año. El problema de acceso, claro, hace años que sobrepasó las fronteras de la capital catalana y la previsión es que aún se alargue durante años. Distintos representantes municipales de varias grandes ciudades españolas insistían en un acto sobre el futuro de las áreas metropolitanas este 21 de octubre precisamente en que, incluso con planificación, las promociones de vivienda tardan entre cuatro y cinco años en desarrollarse, por lo que la oferta tardará años en compensar la demanda.
Así, las últimas proyecciones demográficas apuntan a que la población de la Gran Barcelona aumentará en unas 580.000 personas durante los próximos 15 años, hasta alcanzar los seis millones de habitantes en 2041, frente a los 5,42 millones registrados en 2025. De este incremento, aproximadamente 323.000 nuevos residentes se concentrarían en los municipios que integran el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), es decir, la capital catalana y su conurbación más inmediata.
De cumplirse estas previsiones, el crecimiento demográfico superaría al registrado durante la última década y media. Entre 2011 y 2025, la población del AMB aumentó en 223.000 personas, pasando de 3,23 a 3,45 millones de habitantes. Así se desprende de un estudio encargado por el AMB y elaborado por el Centre d'Estudis Demogràfics (CED) que se publicó en marzo de este 2026. Unas previsiones plantean un desafío añadido para el territorio. Es ante la presión ya existente y los pronósticos de crecimiento ya previstos que el Plan Director Urbanístico Metropolitano (PDUM), actualmente en tramitación, duplicó las viviendas proyectadas que el mismo proyecto planificaba en un primer momento para intentar dar techo a toda la población metropolitana.
Así, más allá de la construcción de vivienda, unos de los principales retos es el incremento del parque de vivienda protegida, a precios más accesibles que los del mercado libre. Sin embargo, en un área densamente poblada y con poco suelo disponible, esta fórmula tampoco termina de prosperar. Un estudio reciente de la Associació de Promotors de Catalunya (APCE) estima que tan solo uno de cada cuatro municipios metropolitanos inició alguna vivienda protegida en 2025.
Suscríbete para seguir leyendo