La limpieza se ha convertido en uno de los cambios más visibles de Sant Cugat en el último medio año. Mientras el Ayuntamiento renueva contenedores, camiones y el propio modelo de recogida, seis de cada diez vecinos ya consideran que la ciudad está más limpia que los municipios del entorno. El 61,5% considera que la ciudad está más limpia que los municipios de alrededor, una percepción que acompaña al despliegue del nuevo servicio de limpieza y recogida de residuos.Seguir leyendo....
La limpieza se ha convertido en uno de los cambios más visibles de Sant Cugat en el último medio año. Mientras el Ayuntamiento renueva contenedores, camiones y el propio modelo de recogida, seis de cada diez vecinos ya consideran que la ciudad está más limpia que los municipios del entorno. El 61,5% considera que la ciudad está más limpia que los municipios de alrededor, una percepción que acompaña al despliegue del nuevo servicio de limpieza y recogida de residuos.
Es uno de los datos que deja la 51ª oleada del Observatori Sociològic de Sant Cugat, correspondiente a julio de 2026, que toma el pulso a la ciudad a partir de 1.100 entrevistas realizadas entre mediados de junio y julio. La encuesta dibuja un municipio ampliamente satisfecho consigo mismo —vivir en Sant Cugat obtiene un 8 sobre 10—, pero permite también localizar con bastante precisión dónde aparecen las grietas: aparcamiento, circulación de patinetes y diferencias significativas entre barrios.
La limpieza es probablemente el ámbito donde la fotografía ha cambiado más. Un 38,5% de los vecinos cree que la ciudad está más limpia que antes, frente a un 11,7% que la ve más sucia. La mayor parte, un 48,5%, todavía considera que está igual. Dicho de otro modo: por cada vecino que percibe un empeoramiento hay más de tres que detectan una mejora.
El resultado coincide con una remodelación profunda del servicio. Sant Cugat está retirando progresivamente los contenedores soterrados, que deberán desaparecer antes de acabar el año, y los sustituye por nuevos recipientes de superficie. La renovación incluye 52 camiones y alrededor de 3.500 contenedores nuevos, según recoge el propio Observatori.
El cambio será especialmente visible en el centro y en las calles peatonales. Allí se desplegarán plataformas móviles, los denominados contenedores de “quita y pon”, que se instalarán durante unas horas y se retirarán después para evitar su presencia permanente en la vía pública. El sistema busca ganar espacio y reducir los problemas asociados a los antiguos soterrados, desde el coste de mantenimiento hasta los malos olores.
La aceptación del nuevo servicio es, de momento, mayoritariamente favorable. Un 46,1% considera que la recogida ha mejorado, mientras que el 15,2% cree que ha empeorado. Su nota alcanza ahora el 6,6 sobre 10, frente al 5,7 de 2025.
Eso no significa que la basura haya dejado de ser una fuente de conflicto. Más bien al contrario. Cuando el estudio pide a los vecinos que señalen espontáneamente qué ha hecho bien y qué ha hecho mal el Ayuntamiento, la limpieza aparece en los dos extremos: es la actuación positiva más citada, con un 30,7%, pero también concentra un 17,1% de las menciones negativas. Pocas cuestiones resumen mejor hasta qué punto el cambio se ve, aunque no todos lo vean igual.
Una ciudad que se siente seguraEl otro gran bloque que arroja resultados favorables es la seguridad. Los vecinos puntúan con un 7,4 sobre 10 la seguridad general de Sant Cugat y un 77,7% ofrece valoraciones altas. La sensación aumenta dentro de casa, donde alcanza el 8,2.
También reciben apoyo dos de las actuaciones desplegadas durante el último año. El incremento del 25% de la plantilla de la Policía Local obtiene un 7 sobre 10 y las nuevas cámaras de videovigilancia son valoradas bien o muy bien por el 75% de los encuestados.
Hay, sin embargo, un elemento que desentona por completo: los patinetes. La seguridad de su circulación por la vía pública recibe apenas un 3,6 sobre 10. Un 59,7% la considera poca o nada segura, convirtiéndose en uno de los suspensos más contundentes de toda la encuesta. Tampoco todas las zonas comparten la misma sensación de tranquilidad. Parc Central llega al 8,2 en seguridad percibida en el barrio, mientras que Les Planes cae hasta el 5,65. La Floresta, con un 6,54, también se sitúa claramente por debajo del promedio.
Aparcar, el otro gran suspensoSi los patinetes son el punto negro de la seguridad, el coche lo es en otro sentido. El espacio para aparcar obtiene un 4,6 sobre 10, la peor nota de los aspectos generales evaluados. Un 42,8% de los vecinos lo valora negativamente. La situación vuelve a mostrar diferencias por barrios: Parc Central alcanza el 5,4, mientras que La Floresta cae hasta el 3,9.
Son contrastes que matizan el notable general que Sant Cugat se pone a sí misma. El 86,8% de los vecinos está bastante o muy satisfecho de vivir en la ciudad, pero esa satisfacción convive con problemas muy concretos y, sobre todo, muy desigualmente repartidos por el territorio.
La vivienda, la gran ausenteHay además una ausencia llamativa en esta edición. La vivienda no dispone de un bloque propio en la encuesta, pese a que sí aparece de forma puntual cuando los vecinos mencionan espontáneamente actuaciones negativas del Ayuntamiento. El informe, por tanto, no permite medir en esta oleada hasta qué punto el acceso a un piso preocupa hoy a los santcugatenses ni compararlo directamente con la limpieza o la seguridad.
La omisión contrasta con otros estudios recientes del propio ámbito municipal. El Baròmetre Inclusiu de Sant Cugat 2025 señalaba que los precios de los nuevos contratos de alquiler habían aumentado un 21,4% entre 2020 y 2024, hasta alcanzar una media de 1.430 euros mensuales en 2024. El Ayuntamiento también ha identificado el acceso a la vivienda como una de las principales preocupaciones locales y mantiene promociones de vivienda protegida en distintas fases de desarrollo como el famoso barrio de Can Ametller y el 'Ecobarrio' en Can Sant Joan.
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