Este restaurante de Ronda se lleva el Campeonato Nacional de Ensaladilla que reunía a los campeones anteriores
DV
San Sebastián
06/10/2026 Actualizado a las 18:37h.
Hay quien cuece la patata en el agua en el que previamente ha cocinado las gambas, hay quien le echa aceituna, quien le añade zanahoria, quien le pone el bonito por encima… Incluso quien apuesta por la piparra como compañera de viaje. No hay una fórmula de pureza para la ensaladilla rusa. Es un plato que lo acepta prácticamente todo. Cada casa, cada madre, tiene su propia receta y, cómo no, también cada bar.
Podemos decir que se celebró la Champions League de la ensaladilla rusa en San Sebastian Gastronomika – Euskadi Basque Country. Era la liga de campeones porque en este IX Campeonato Nacional de Ensaladilla participaron los ocho campeones de años anteriores.
Y por seguir con el paralelismo futbolístico, la orejona fue para Tragatá, un restaurante ubicado en Ronda (Málaga) y que acaba de abrir una nueva sede en Málaga capital. Daniel Moreno ya saboreó las mieles del triunfo en el año 2021 y en su regreso a Donostia se ha llevado un premio, si cabe, más especial por el elevado nivel. Los ocho campeones de este concurso compitieron por conquistar a un jurado profesional y popular en la sala polivalente del Kursaal.

El jurado profesional estaba formado por Martín Berasategui, José Carlos Capel, Gastón Acurio, Fernando Mora, Julia Pérez y Carlos Maribona. Junto a ellos, más de 40 apasionados de esta histórica tapa iban probando cada una de las ocho propuestas que se presentaron. Las tapas lucían sobre la vajilla Betik y al jurado le costó deliberar. La alegría se la llevó Daniel Moreno en el auditorio, horas después de dar a probar su ensaladilla. Tras recibir el premio de manos de Asier Mijangos, delegado comercial de Mahou San-Miguel, su segundo galardón en la capital guipuzcoana, el cocinero malagueño dio algunas de las claves de su exitosa ensaladilla: «El secreto está en que se hace a diario y nunca toca la nevera». Entre sus ingredientes, uno se sale de la norma: «Le echamos judía verde picada y crujiente y también piparra. Además, lleva patata, zanahoria, huevo y ventresca». Con esa fórmula logró un éxito que aún no se creía porque «aquí había todo campeones y había mucho nivel» y espera que sirva de lanzadera para el restaurante que acaban de abrir en Málaga capital: «Nos dará un buen punch para la nueva apertura de Málaga».