Nicolas Ghesquière ha sido el encargado de poner fin a la Semana de la Moda de París con Louis Vuitton, con una colección basada en el movimiento, los ritmos de la ciudad y el futurismo en clave chic.
Llega el momento de una de las despedidas más agridulces. La Semana de la Moda de París llega a su fin; ha sido un mes de septiembre intenso y vivido en primera persona. La industria de la moda no es solo lujo, pero tampoco sentarse en los front rows de cada diseñador; va más allá: coger mil taxis al día, dormir menos de cinco horas y analizar cada detalle artesano con lupa. Quizás es la parte invisible de todos aquellos que pertenecemos a este sector.
La Semana de la Moda de París nos ha dejado momentos únicos y, sin duda alguna, unas colecciones donde los universos creativos han formado parte de cada uno de los desfiles más icónicos. Saint Laurent bajo la atenta mirada de la Torre Eiffel y el oro como objeto de deseo, Christian Dior en el Jardín de las Tullerías y en homenaje a su recientemente fallecida directora de relaciones públicas, Mathilde Favier. Al igual que Chanel, donde los invitados se quedaron en shock al ver que las modelos desfilaban al ritmo de «Gimme More», de Britney Spears.
TAMBIÉN TE INTERESA
Quizás ha sido una de las temporadas donde el lujo y el savoir faire han sido los pilares fundamentales para entender cada una de las colecciones. Por este motivo, y como no podía ser de otra manera, Louis Vuitton ha sido el gran broche de oro de la Semana de la Moda de París, bajo la dirección creativa de Nicolas Ghesquière.
Louis Vuitton explora el futuro a través de la ligerezaLouis Vuitton parece que vuelve a poner en contexto la idea del movimiento para su propuesta primavera-verano 2027, una idea que conecta a la perfección con los orígenes de la maison francesa, pero que precisamente la presenta a través del viaje y el equipaje. Bajo la dirección de Nicolas Ghesquière, hemos observado cómo la arquitectura, el arte y el viaje, pero también la innovación, han formado parte del trabajo del diseñador francés. De hecho, la nueva colección continúa esa búsqueda, pero lo hace de una manera más etérea, donde la mujer se deja llevar por el ritmo de la ciudad.
La atmósfera inmejorable en el Cour Carrée del Louvre ha trasladado todo este universo en clave futurista, sobre todo, por la escenografía de tener coches suspendidos en el aire con el clásico monograma de Louis Vuitton. Ghesquière para esta temporada ha optado por abandonar las estructuras rígidas para crear siluetas vaporosas y ligeras. La colección se construye a través de la fluidez, pero sus siluetas se adaptan a la perfección a la mujer más chic.










Los materiales ligeros también conviven con el cuero, botas altas, pero también se ornamentan con detalles de brillos y transparencias. Todo esto crea una sensación de delicadeza, donde encontramos contrastes con la sastrería más funcional, pero que no renuncia a la sofisticación que tanto caracteriza a Louis Vuitton.
De hecho, la idea es bastante clara: prendas funcionales y elegantes que mantienen el ritmo constante en la ciudad. El resultado, sin duda alguna, es una actualización de los archivos de la maison francesa que encuentra un equilibrio perfecto y que, por supuesto, está obrada con maestría. Con este broche de oro, solo nos queda esperar a la siguiente temporada, que se celebrará en Milán del 15 al 19 de enero de 2027.
TAMBIÉN TE INTERESA