El Liverpool - Manchester City del próximo domingo (17:30 horas) viene 'calentito'. La policía de Merseyside ha activado la alerta para el 'partidazo' de la jornada en la Premier League ante el temor de que el autobús del conjunto de Enzo Maresca vuelva a ser atacado por aficionados 'reds' camino a Anfield. Las autoridades aseguran que habrá un dispositivo policial "adecuado" para evitar incidentes antes del encuentro.Leer la noticia completa
El Liverpool - Manchester City del próximo domingo (17:30 horas) viene 'calentito'. La policía de Merseyside ha activado la alerta para el 'partidazo' de la jornada en la Premier League ante el temor de que el autobús del conjunto de Enzo Maresca vuelva a ser atacado por aficionados 'reds' camino a Anfield. Las autoridades aseguran que habrá un dispositivo policial "adecuado" para evitar incidentes antes del encuentro.
La preocupación nace después de que, en los últimos días, haya tomado fuerza en redes sociales una convocatoria para realizar una "bienvenida al autobús" del Manchester City en su recorrido hacia el estadio del Liverpool.
El mensaje anima a los aficionados locales a acudir a los alrededores de Anfield con banderas, pancartas, bengalas, pirotecnia y bebidas, aumentando la inquietud entre las fuerzas de seguridad ante la posibilidad de que el aparente recibimiento incluya el lanzamiento de objetos contra el autobús 'citizen'.
El ambiente, además, llega en un especial marco de tensión porque el Manchester City afrontará su primer partido desde que la comisión independiente que investigaba sus cuentas le declaró culpable de prácticamente todos los cargos relacionados con las normas financieras de la competición.

Enzo Maresca, entrenador del City / EFE
Con todos estos elementos, la policía de Merseyside teme que se repita lo que ya ocurrió en 2018. En aquella ocasión, el autobús del City fue atacado cuando se dirigía a Anfield para disputar el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League. Los aficionados lanzaron botellas de cristal y ladrillos contra el vehículo, que sufrió daños de tal magnitud que posteriormente no pudo llevar al equipo de vuelta a Manchester.
Aquellos graves episodios se saldaron sin detenciones y provocaron una enorme indignación en el City, que ya había recibido ataques a su autobús camino a Anfield en 2014 y posteriormente volvió a sufrirlos en 2022.
Ahora, el plan de la policía pasa por trazar un dispositivo similar al de hace dos temporadas, cuando también existía la sospecha de que pudieran producirse incidentes. En aquella ocasión, las autoridades optaron por desviar el recorrido del autobús y establecer una escolta policial para garantizar su llegada al estadio sin incidentes.