Uno de los mayores miedos de un 'runner' es que, tras meses de preparación, entrenamiento y sacrificio, llegue el día de la gran carrera y, con él, problemas de salud física. Precisamente es lo que le pasó al atleta profesional Oussama Zeroual, de 29 años, en la pasada Maratón de Berlín 2026.
Uno de los mayores miedos de un 'runner' es que, tras meses de preparación, entrenamiento y sacrificio, llegue el día de la gran carrera y, con él, problemas de salud física. Precisamente es lo que le pasó al atleta profesional Oussama Zeroual, de 29 años, en la pasada Maratón de Berlín 2026.
En una publicación de Instagram, el atleta cuenta: "La noche antes del Maratón de Berlín, cené y me fui a la cama a las diez de la noche. Entonces, a la una y media de la madrugada, me desperté con dolor en el estómago, fui al baño y me quedé allí por casi 30 minutos. Volví a la cama y traté de dormir otra vez, pero no pude; me seguía doliendo".
Runedia - Mundo Deportivo
Recibe semanalmente las noticias más destacadas del mundo del running.
"Dormí tal vez dos horas antes de la carrera más grande de mi vida". Zeroual no pudo comer más que una rebanada de pan y "a esas alturas, ya estaba agotado", admite. Pero no se quejó.
"Me dije que dos horas de sueño eran suficientes para mí", prosigue. "Cuando empecé a calentar, mi ritmo cardíaco estaba mucho más alto de lo normal y, por un momento, la duda empezó a rondarme la cabeza", cuenta el maratoniano.
Pero, una vez se vio en la línea de salida preparado, esa duda se desvaneció: "Estaba en la línea de salida de la categoría de élite, a mi lado, algunos de los mejores maratonianos del mundo y, de repente, todo lo que había vivido esa noche se borró de mi mente".
Sonó el pistoletazo de salida y Zeroual buscó al grupo con el que "había planeado correr", manteniendo un ritmo de 3 min/km. Los diez primeros kilómetros los corrió sin dificultades y, en el 15, volvieron las molestias, "pero el dolor seguía siendo llevadero". En el 25, bebió agua y "el dolor volvió casi inmediatamente", lo que le hizo desengancharse del grupo.
A pesar de todas las dificultades con las que se topó, Zeroual cruzó la meta a las dos horas y diez minutos de haber comenzado a correr. "Cuando la gente ve el resultado, ve una cifra. No me ven despierto a la 1:30 de la madrugada, ni el dolor que he soportado, ni las dos horas de sueño, ni la única rebanada de pan, ni el dolor de estómago en el kilómetro 25", sentencia.