El cambio de estación no solo modifica las temperaturas o las horas de luz. También altera los horarios, el descanso, la alimentación y la carga de responsabilidades del día a día. Un contexto que puede tener un impacto directo sobre la forma de entrenar y sobre las sensaciones durante el ejercicio. Para José Ruiz, entrenador personal online y CEO de Malagaentrena, uno de los principales errores es interpretar el cansancio o la falta de motivación como una pérdida de disciplina. "A veces, el cuerpo y la mente simplemente están adaptándose a un nuevo contexto", explica.
El cambio de estación no solo modifica las temperaturas o las horas de luz. También altera los horarios, el descanso, la alimentación y la carga de responsabilidades del día a día. Un contexto que puede tener un impacto directo sobre la forma de entrenar y sobre las sensaciones durante el ejercicio. Para José Ruiz, entrenador personal online y CEO de Malagaentrena, uno de los principales errores es interpretar el cansancio o la falta de motivación como una pérdida de disciplina. "A veces, el cuerpo y la mente simplemente están adaptándose a un nuevo contexto", explica.
La llegada del otoño coincide además con una vuelta a horarios más estructurados. El trabajo, las obligaciones familiares y la reducción de las horas de luz pueden hacer que resulte más difícil encontrar tiempo y energía para entrenar. Precisamente por eso, Ruiz considera que el entrenamiento debe adaptarse a la situación global de cada persona. "El entrenamiento también supone un estímulo para el cuerpo. Por eso, si tu vida ya viene acompañada de más estrés, quizá no necesitas entrenar más fuerte. Necesitas entrenar mejor", señala.
Intentar compensar las semanas de menor actividad o los cambios de rutina puede acabar teniendo el efecto contrario. Aumentar demasiado rápido la carga de entrenamiento puede generar más fatiga, molestias y dificultad para mantener la rutina. "Si durante el verano has reducido tu actividad, no puedes volver de golpe a entrenar como si nada hubiera cambiado", advierte el entrenador. Músculos, tendones y articulaciones necesitan recuperar progresivamente su tolerancia al ejercicio. Por eso, las primeras semanas deberían centrarse en recuperar hábitos y continuidad antes que en buscar grandes resultados. "No hace falta entrenar seis días para volver a estar en forma", apunta Ruiz.
Jose Ruiz de Malagaentrena afirma que volver a la rutina deportiva poco a poco aumenta las probabilidades de no abandonarjoseruizLa clave: recuperar la continuidadA la hora de plantear la rutina, el entrenador apuesta por una estrategia sencilla: "Dos o tres días de fuerza por semana", además de aumentar el movimiento diario, incorporar movilidad cuando sea necesario y recurrir al cardio suave como complemento. El objetivo no es acumular sesiones, sino conseguir que el entrenamiento pueda mantenerse en el tiempo. "Muchas personas mejorarían más haciendo tres días bien planteados que intentando mantener una rutina imposible que abandonan a las dos semanas", asegura.
En este sentido, considera que el objetivo principal después de un periodo de menor actividad debería ser recuperar la regularidad. "La prioridad no debería ser hacer mucho. Debería ser recuperar la continuidad".
Jose Ruiz, entrenador y CEO de MalagaentrenajoseruizLa vuelta a una rutina más estructurada también puede ser una oportunidad para recuperar hábitos relacionados con el descanso, la alimentación y la actividad física diaria. Sin embargo, Ruiz insiste en que el ejercicio no debería utilizarse como una forma de compensar excesos o semanas de menor actividad. "No entrenes desde la culpa", recomienda. Tampoco considera necesario intentar recuperar rápidamente todo lo que se haya perdido: "No quieras recuperar todo en dos semanas".
La idea, en definitiva, es ajustar las expectativas al momento del año y a las circunstancias personales. "No confundas exigencia con estrategia", resume el entrenador. Porque volver a entrenar no significa necesariamente hacerlo al máximo desde el primer día. Para Ruiz, lo importante es construir una rutina que pueda mantenerse: "Tu cuerpo no necesita una vuelta perfecta: necesita que vuelvas a cuidarlo con cabeza".