Los retrasos y las afectaciones en los trenes que recorren el corredor de alta velocidad entre Madrid y Barcelona se seguirán produciendo, al menos, hasta "principios de la semana que viene". Es el calendario con el que trabaja Adif para acabar de retirar la locomotora del tren de AVE que se incendió este lunes minetras circulaba a la altura de Ricla (Zaragoza) y para reparar los despefectos que causaron las llamas en la infraestructura. Así lo ha explicado este miércoles el nuevo portavoz de Adif en Catalunya, Antonio Carmona, que ha asegurado que se está trabajando con las operadores (Renfe, Iryo y Ouigo) para garantizar que "todo aquel pasajero que quiera viajar entre Catalunya, Aragón y Madrid" pueda hacerlo.
Los retrasos y las afectaciones en los trenes que recorren el corredor de alta velocidad entre Madrid y Barcelona se seguirán produciendo, al menos, hasta "principios de la semana que viene". Es el calendario con el que trabaja Adif para acabar de retirar la locomotora del tren de AVE que se incendió este lunes minetras circulaba a la altura de Ricla (Zaragoza) y para reparar los despefectos que causaron las llamas en la infraestructura. Así lo ha explicado este miércoles el nuevo portavoz de Adif en Catalunya, Antonio Carmona, que ha asegurado que se está trabajando con las operadores (Renfe, Iryo y Ouigo) para garantizar que "todo aquel pasajero que quiera viajar entre Catalunya, Aragón y Madrid" pueda hacerlo.
Retrasos de más de 15 minutosCarmona ha explicado que el tiempo medio del viaje entre Barcelona y Madrid aumentará "entre 10 y 15 minutos de media", tal como ya dijo este martes la consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque. Los retrasos que pueden sufrir los usuarios, sin embargo, pueden ser algo más largos.
Al tiempo de recorrido, que se ve afectado por la limitación temporal de velocidad en el tramo del accidente a 160 km/h, hay que sumarle el tiempo de espera en Zaragoza para dejar pasar a los trenes que vienen en dirección contraria o el cambio en los horarios de los maquinistas. Este miércoles, tanto los trenes AVE como los operados por Iryo y Ouigo han visto alterados sus horarios programados.
Una operación complejaEsta mañana, Renfe ha podido remolcar hasta la estación de Zaragoza-Delicias los vagones delanteros del convoy, que no resultaron afectados por el fuego. Así, solo queda por retirar la locomotora de cola que quedó calcinada tras el accidente.
Según detallan fuentes de Renfe, la operación para sacar de las vías la locomotora incendiada es "compleja" y "se prolongará durante los próximos días". Lo ha corroborado también Carmona, que ha explicado que los trabajos para retirar el vagón incendiado solo pueden hacerse durante unas pocas horas cada noche para que los trenes puedan seguir circulando por la vía paralela.
"Tienen que desguacarse varias partas de la locomotora y también se tendrán que usar gruas de grandes dimensiones", ha detallado el histórico portavoz ferroviario, que se incorporó la semana pasada a Adif tras casi tres décadas trabajando para Renfe. El chasis de los vagones de cola se ha visto deformado, así que la retirada por raíles también resulta más complicada de lo habitual.
Además, el terreno en el que quedó varado el tren, y donde tuvieron que bajar los 283 pasajeros que viajaban en su interior, se encuentra bastante aislado y no es sencillo llevar hasta allí la maquinaria para poder sacar los vagones.
No es la primera vez que, en un accidente ferroviario, los vagones más damnificados son los más complicados de retirar. Ya sucedió también en el accidente de Gelida, cuando la locomatora que impactó contra el muro vencido sobre la vía tuvo que ser desguazada dado a su estado y el resto de los vagones fueron remolcados a las pocas horas del siniestro hasta la estación de Sant Sadurní d'Anoia.
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Sin causas conocidasLas causas por las que se produjo el incendio en el tren AVE de la Serie 100, la más antigua en circulación, se siguen investigando. Renfe asegura que el convoy estaba al día de todas sus revisiones. De hecho, detalla que el 26 de mayo de este año el tren pasó su última revisión a fondo y que desde entonces había recibido otras 24 revisiones protocolarias. Entre los círculos del sector ferroviario, las principales hipótesis que se barajan son una sobrecarga en la catenaria o algún problema con el transformador del tren.
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