La uva pasa moscatel de la Axarquía atraviesa una campaña crítica. Las altas temperaturas y las olas de calor del verano han provocado pérdidas que alcanzan hasta el 70% en algunas explotaciones, según los datos recopilados por la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol-Axarquía, que ha reclamado medidas urgentes a las administraciones para evitar que un cultivo con siglos de historia pierda capacidad de supervivencia.
La uva pasa moscatel de la Axarquía atraviesa una campaña crítica. Las altas temperaturas y las olas de calor del verano han provocado pérdidas que alcanzan hasta el 70% en algunas explotaciones, según los datos recopilados por la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol-Axarquía, que ha reclamado medidas urgentes a las administraciones para evitar que un cultivo con siglos de historia pierda capacidad de supervivencia.
La Junta General de la Mancomunidad aprobó una moción institucional respaldada por todos los grupos políticos para solicitar al Gobierno de España, la Junta de Andalucía y la Diputación de Málaga ayudas directas, reducciones fiscales y medidas económicas destinadas a compensar a los agricultores afectados.
Las condiciones meteorológicas adversas coincidieron con una fase especialmente sensible del cultivo, provocando la paralización del desarrollo de la uva y daños posteriores por quemaduras. Esta situación se suma a los problemas sufridos en la campaña anterior por la incidencia del mildiú, una enfermedad causada por un hongo que ya redujo la producción.

Agricultor trabaja con la uva pasa de la Axarquía / L.O.
Un cultivo declarado Patrimonio Agrícola Mundial por la FAOLa crisis llega en un momento de debate sobre el futuro del Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (Sipam) de la uva pasa de la Axarquía, una distinción otorgada por la FAO en 2018 que reconoce el valor agrícola, cultural y paisajístico de este sistema tradicional de producción.
La vicesecretaria general del PSOE de Andalucía, María Márquez, ha reclamado a la Junta de Andalucía que incremente su apoyo a esta figura durante una visita a Monte Faco, en El Borge, junto al alcalde de la localidad, Raúl Vallejo; el regidor de Almáchar, Antonio Yuste; y el secretario general del PSOE de Málaga, Josele Aguilar. Márquez ha destacado que el Sipam de la Axarquía es el único reconocido en Andalucía y ha puesto en valor el trabajo de generaciones de agricultores que han mantenido esta tradición. La dirigente socialista ha criticado la reducción de la partida destinada por la Junta al proyecto, al señalar que ha pasado de 120.000 euros a 10.000 euros, según sus datos.

Paseros de las Bodegas Almijara de Cómpeta / L.O.
Los alcaldes alertan del riesgo para más de 2.000 familiasEl alcalde de Almáchar, Antonio Yuste, ha denunciado la reducción progresiva de los recursos destinados al Sipam y ha reclamado un mayor respaldo institucional para un cultivo que, según ha señalado, representa mucho más que una actividad económica.
"Cada año vamos a menos el presupuesto", ha afirmado Yuste, quien ha defendido que la uva pasa forma parte de la identidad cultural de la comarca, vinculada a tradiciones como los verdiales, las canciones de rueda o la zambomba.
Por su parte, el alcalde de El Borge, Raúl Vallejo, ha reclamado a la Junta "que apueste por el territorio" y por las más de 2.000 familias que viven de este cultivo. El regidor ha advertido del riesgo de pérdida de una actividad agrícola ancestral si no cuenta con respaldo público.
La Mancomunidad reclama ayudas por la pérdida de cosechaMás allá del debate sobre el Sipam, la petición de la comarca incluye medidas concretas para afrontar la actual campaña. Entre ellas, la solicitud a la Junta de Andalucía de ayudas extraordinarias y urgentes para el viñedo de la Axarquía, además de reducciones fiscales.
Al Gobierno central se le reclama la máxima reducción posible del coeficiente de actividad en la declaración de la Renta de 2026, siguiendo el precedente aplicado en 2023 por los efectos de la sequía, así como la eliminación de las peonadas necesarias para acceder al subsidio y la renta agraria.
También se plantea la creación de ayudas directas por hectárea para compensar las pérdidas y el impulso de estudios y programas de modernización de las explotaciones, con especial atención a la automatización de los paseros.
La Axarquía busca así proteger un cultivo que combina actividad económica, paisaje y patrimonio cultural, mientras afronta una campaña marcada por la climatología adversa y por el reto de garantizar su continuidad para las próximas generaciones.