Ya se ha comenzado a embocar los túneles del tramo entre Pancorbo y Ameyugo, el único en obras hasta ahora. En un mes se confía en poder empezar a trabajar en el tramo entre Burgos y el Valle de las Navas
17/09/2026 a las 18:20h.
Aún queda muchísimo trabajo por delante, pero las obras de la línea de Alta Velocidad entre Burgos y Vitoria acaban de superar un pequeño hito en su ejecución. Y es que, las máquinas han iniciado ya la perforación de los túneles de los Montes Obarenes, sin duda la principal barrera natural que ha de superar el trazado ferroviario entre Burgos y la capital alavesa.
Según ha confirmado esta mañana Luis Llamas, director general de Adif Alta Velocidad, ya se han abierto las bocas norte y sur del túnel Ameyugo II, situado al norte del tramo entre Pancorbo y Ameyugo, el único en obras ahora mismo. También se ha abierto la boca sur y se está trabajando en los accesos para abrir la boca norte del túnel de Pancorbo, que con 4 kilómetros de longitud será el más grande de toda la línea.
Adicionalmente, también se ha comenzado a trabajar en uno de los viaductos previstos y se han movido un gran volumen de tierra en la parte de la plataforma que irá sobre suelo firme.
Y todo ello teniendo en cuenta que la ejecución de este tramo está condicionada por la presencia de especies animales protegidas. En este sentido, Llamas ha explicado que entre el 1 de febrero y el 31 de agosto se ha tenido que afrontar una «parada biológica» que ha ralentizado la ejecución.
Eso sí, dicho condicionante ya estaba previsto en la propia licitación, por lo que el plazo de ejecución de 52 meses se mantiene invariable. Aún así, el propio Llamas ha asegurado que Adif está trabajando para «establecer en un futuro medidas que permitan acotar esa parada biológica».
Próximos pasosEn todo caso, lo que está claro es que la línea de Alta Velocidad entre Burgos y Vitoria está comenzando al fin a ser una realidad. De momento, sólo se está ejecutando el tramo entre Pancorbo y Ameyugo, pero según ha confirmado el secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano, se prevé que en el plazo de «un mes» se firme el acta de replanteo de las obras del tramo entre Burgos y Valle de las Navas, por lo que antes de que finalice el año se espera ver maquinaria trabajando sobre el terreno.
También antes de final de año se espera dar varios pasos decisivos para el resto de la línea. Así, en las próximas semanas se formalizará la adjudicación de los tramos Piérnigas - Pancorbo y Manzanos - La Puebla de Arganzón. En ambos casos ya se ha valorado las ofertas presentadas y se cuenta con sendas propuestas de adjudicación.
Y para rematar la faena, desde Adif continúan confiando en licitar antes de fin de año los otros tres grandes tramos de la línea (Valle de las Navas - Piérnigas, Ameyugo-Manzanos y La Puebla de Arganzón-Vitoria).
En los tres casos, los técnicos de Adif están ultimando la redacción de los proyectos, que incluyen algunos puntos clave de toda la línea, como el bypass y acceso a Miranda de Ebro.
Más proyectosA partir de ahí, y a la espera de que se lancen esos tres proyectos, la línea quedaría impulsada en su totalidad. Con dos matices importantes, eso sí.
El primero es que los proyectos licitados hasta ahora contemplan 'solo' la construcción de la plataforma, que posteriormente deberá ser equipada, lo que incluye, por ejemplo, la colocación de las vías. El segundo es que aún quedan pendientes dos pequeños subtramos, ubicados en el enlace del bypass de Miranda y en la integración de las vías en Vitoria.

En este sentido, tanto Llamas como Santano han explicado que se trata de dos subtramos pequeños, que se deben definir con un mayor nivel de detalle y cuyo retraso respecto a la ejecución del resto de la línea no condicionará la puesta en marcha de esta.
¿Y eso cuándo será? Esa, quizá, es la pregunta del millón. De momento, y a sabiendas de que pueden pasar muchas cosas por el camino, Llamas confía en que «en cuatro o cinco años» desde ahora se podrá viajar en Ave entre Burgos y Vitoria.
Algo antes debería de entrar en servicio la Y vasca, cuya ejecución va muy «avanzada», lo que permitirá, una vez conectados ambas líneas, impulsar el Corredor Atlántico y reducir considerablemente los tiempos de viaje.