Los ayuntamientos dan de baja cada año a decenas de miles de personas de sus padrones municipales. Por motivos muy heterogéneos: defunciones, cambios de residencia, caducidades. Y es sólo una porción de esas bajas la que atribuyen a fraudes, bien por falsificación documental, bien por suplantaciones de identidad. En Catalunya, el explosivo cóctel entre la embestida política de la extrema derecha y las alarmas en torno a la inmigración ha provocado que algunos consistorios pongan el padrón en el ojo del huracán. Es el caso de Sant Cugat del Vallès, bastión catalán de Junts, que el año pasado atribuyó 324 bajas padronales a la actividad delictiva de una mafia. Datos recabados por EL PERIÓDICO revelan ahora que ayuntamientos tan importantes como el de Barcelona, especialmente, o los de Sabadell y Santa Coloma de Gramenet, en menor medida, también proceden a 'expulsar' de sus padrones a personas cuyos registros conectan con el fraude.Seguir leyendo....