La empresa sevillana de servicios portuarios,
bunkering
y catering trabaja en 800 puertos con los buques militares de 30 países
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Black Bull Logistic, nacida en Sevilla en 2009 para ayudar a las empresas a exportar sus excedentes, se ha convertido hoy en una compañía líder a nivel internacional en servicios portuarios, bunkering (suministro de combustible) y catering para las fuerzas armadas de todo el mundo, así como en servicios de consultoría de seguridad para empresas con trabajadores en zonas de riesgo. Propiedad actualmente del grupo ES-KO (87,5%) y de José Manuel Palma (12,5%), Black Bull facturó en torno a los 60 millones el pasado año y prevé llegar a los 100 millones de euros de ingresos este año tras ganar uno de los mayores contratos de servicios portuarios militar, licitado por la OTAN.
Compañeros de carrera en ADE, José Manuel Palma Escudero (Sevilla, 1979) y Fernando Tirado venían del mundo del mundo del shipping o transporte marítimo internacional -habían trabajado en navieras y transitarios-, cuando decidieron crear una compañía para la exportación, que en 2014 fue reconvertida en Black Bull tras detectar que había una necesidad en la Armada Española cuando los barcos estaban en tránsito en el Canal de Suez y tenían que compartir datos con empresas de servicios portuarios que podrían comprometer su seguridad.
"Propusimos un protocolo para compartimentar información y en 2014 tuvimos nuestra primera colaboración con la Armada Española dando soporte a barcos que participaron en la Operación Atalanta", la primera misión militar aeronaval de la Unión Europea para luchar contra la piratería en el océano Índico occidental y las costas de Somalia, explica Palma, CEO de la compañía.
Black Bull fue fundada en Sevilla en 2009 por José Manuel Palma y Fernando Tirado.
/ M. G.
Fue así como Black Bull, con sede en Sevilla, comenzó a desarrollar una relación comercial con las fuerzas armadas de más de 30 países, a las que atiende con 55 personas en España y 130 personas en trabajadores en Emiratos Árabes, Grecia, Bárein, EEUU y Líbano. Ello le ha permitido dar servicio en 800 puertos de todo el mundo, para lo cual cuenta con empresas locales.
El mayor grueso de su facturación procede, por tanto, del sector público, para lo cual acude a licitaciones de las fuerzas armadas de todo el mundo. Además, entre sus clientes hay empresas que suelen trabajar con fuerzas armadas, como Tragsa o Navantia. En 2024 facturó 37 millones y el pasado año más de 60 millones, teniendo previsto llegar a los 100 millones de euros este año tras ganar un contrato licitado por la OTAN para adjudicar seis de las doce áreas en las que divide el mundo para dar soporte a los buques de esta organización.
Divisiones de negocioEl 85% de sus ingresos provienen de los contratos con las fuerzas armadas, un 10% por consultoría de seguridad en zonas de alto riesgo y un 5% en proyectos y logística. Hace cinco años ganó Black Bull la licitación del Ejército de Tierra de España para prestar el servicio de catering en la base Miguel de Cervantes en el Líbano, una misión para el paraguas de Naciones Unidas, y este año ha vuelto a adjudicarse el contrato. Allí comen cada día un millar de militares españoles y de otras nacionalidades. "Compramos toda la comida en España y la UE, salvo la fruta fresca, y la cocinamos allí", explica el portavoz de Back Bull.
En cuanto a los servicios de consultoría de seguridad, "hemos profesionalizado el servicio y ofrecemos a empresas, en su mayoría del Ibex, con trabajadores y directivos desplazados en zonas de alto riesgo. Nosotros -dice- monitorizamos la zona, gestionamos las agendas, recomendamos medidas de seguridad...". Además, ha creado una división de logística porque muchos ministerios de Defensa publican en sus plataformas de contratación servicios que necesitan, desde estiba, suministro puntual de comida y bebidas, alquiler de vehículos. "Hemos hecho, por ejemplo, la supervisión de carga y descarga de material militar para las fuerzas armadas de EEUU en Malasia, para lo cual envió allí a personal propio", añade.
"En resumen, nosotros damos soporte a los buques de las fuerzas armadas y somos como su extensión en los puertos de todo el mundo, prestando servicios que van desde la retirada de la basura al suministro de agua potable, atención médica, alquiler de vehículos o bunkering. Hemos hecho desde decoraciones de Navidad hasta repatriación de cadáveres", indica José Manuel Palma, quien subraya que no son consignatarios de barcos "porque ellos están en el puerto y en muchas ocasiones son nuestros agentes locales". De forma excepcional sí prestan el servicio de consignatarios de buques en Cádiz, dando soporte con sus propios medios.
ES-KO, que entró en el grupo en 2019, presta servicios de compras y cadena de suministro; gestión de riesgos y servicios de seguridad; catering y servicios de apoyo; agencia marítima y servicios marítimos, e ingeniería y construcción de campamentos, trabajando para gobiernos, empresas, ONG, industria, etcétera.