Pilar García de la Granja, lleva varios días en La Guaira (Venezuela), la zona cero de los devastadores terremotos que han asolado la región.
Desde allí, ha conversado con María Fátima Garcés, vicerrectora de la Universidad Central de Venezuela (UCV), quien coordina parte de la ayuda sobre el terreno y describe una situación desoladora. La entrevista se produce en la zona de Los Corales, un área convertida en el epicentro de las operaciones de emergencia.
Este enclave, situado frente a un karting, funciona como un centro de llegada y descanso para los equipos de emergencia y un punto de distribución de insumos para toda la zona afectada.
Garcés explica que en este espacio "están distintos organismos internacionales" y también hay puestos de atención del ministerio, conformando el núcleo logístico de la respuesta a la catástrofe.
El fin de la búsqueda en la 'zona cero'Hasta hace apenas unas horas, los bomberos universitarios de la UCV trabajaban sin descanso en las operaciones de rescate entre los edificios colapsados.
Sin embargo, la esperanza de encontrar más gente con vida en los primeros edificios derrumbados se ha desvanecido. "Ya en estos edificios de aquí no se encuentran personas vivas", ha confirmado Garcés, añadiendo que los bomberos "se trasladaron a otro espacio para seguir las labores de rescate".
El objetivo prioritario ahora es "rescatar a las personas vivas allí donde se pueda", mientras se asume la pérdida en las estructuras ya inspeccionadas.
Junto a los equipos de rescate, se ha desplegado un amplio dispositivo sanitario.
Hay médicos de la Universidad Francisco de Miranda y de la UCB, que atienden en un puesto en Tanaguarena.
La evaluación de daños y el censoCon la fase de búsqueda inicial concluida en este punto, se ha activado una segunda etapa centrada en la recuperación.
Según la vicerrectora, ahora corresponde a la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la universidad iniciar "las revisiones de las viviendas que pueden recuperarse, las que no, para terminar de demoler".
Simultáneamente, se comenzará con el censo de las personas que han perdido sus hogares.
La magnitud de la tragedia es inmensa.
Garcés estima que en el litoral afectado vivían "más de 20.000 personas". La zona que va "desde Caraballeda para acá, es la parte más afectada de La Guaira", ha señalado.
La devastación es especialmente visible en Tanaguarena, donde, según sus palabras, "casi todos los edificios se han caído".
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.