Las cuñadas, que apenas tienen relación, destacan con sus aplaudidos estilismos que reflejan sus gustos y que muchas veces son un homenaje a Lady Di
Es la noticia del día. El príncipe Harry y Meghan Markle regresan por sorpresa al Reino Unido tras su aventura por Hollywood que ha durado seis años. Los duques de Sussex vuelven con sus hijos, el príncipe Archie y la princesa Lilibet, al país del que huyeron por la presión de la prensa y por una sensación de inseguridad que llegó a los tribunales británicos. Una vuelta que ha impactado a muchos, ya que hace solo un mes la pareja estuvo en Londres con el rey Carlos III y la reina Camila, no sin antes poner pegas por la protección policial.
Según apuntan varios medios, los duques, que informaron al monarca de sus planes este pasado domingo, no retomarán su rol como miembros activos de la Familia Real ni tampoco vivirán en una residencia oficial. Una noticia que se desconoce cómo habrá sentado a los príncipes de Gales, que no tienen relación con Harry y Meghan desde hace tiempo.

Se sabe que el príncipe Guillermo está muy enfadado con su hermano por las explosivas declaraciones que ha realizado durante su tiempo en California, mientras que Kate Middleton está decepcionada con quien consideró a su hermano durante muchos años. De hecho, la última vez que coincidieron en público, tras la muerte de la reina Isabel II, se palpó la tensión entre las dos parejas.

No obstante, este regreso podría dejar en un futuro imágenes de los príncipes y los duques juntos, que durante una época fueron bautizados como “los cuatro fantásticos”. Un posible reencuentro que también sería muy comentado por los looks de la princesa y la duquesa, que tienen unos estilos completamente opuestos; mientras que Middleton destaca con estilismos elegantes que reflejan una elegancia clásica británica, Markle se ha convertido en la representante del lujo silencioso con un estilo llevado al más puro estilo hollywoodiense.
La princesa de Gales, un estilo muy aplaudidoLa esposa del príncipe Guillermo ha encontrado un estilo muy equilibrado y sofisticado que la ha convertido en una de las royals mejor vestidas. Un gusto muy aplaudido y cuidadosamente elegido para cada ocasión que tiene como protagonistas a los trajes de chaqueta y pantalón y vestidos de gala que son una maravilla.

Para sus compromisos diarios, la princesa apuesta por vestidos de largo midi que muchas veces combina con abrigos a juego y tocados, uno de sus complementos favoritos. Unos diseños de marcas británicas como Alessandra Rich, Alexander McQueen, Victoria Beckham o Jenny Packham que suele lucir con estampados como el de lunares -su favorito- o floral y que tienen un patrón que se repite: cintura entallada y detalles que marcan la diferencia.


Para las visitas a instituciones de la que es patrona, Middleton cambia por completo de registro y se decanta por el infalible traje sastre que combina con jerséis de punto básicos o con camisas con lazada al cuello. Unos looks que combina casi siempre con salones, aunque a veces se ha dejado ver con botas largas cuando ha optado por un conjunto que ahora hace mucho que no lleva en público: faldas de largo midi con diferentes estampados y tops.

En clave casual, también en más de una ocasión ha recurrido a los infalibles jeans combinados con zapatillas y suéteres. De hecho, su look para informar de que tenía cáncer fue un conjunto formado por unos vaqueros y un jersey de estampado de rayas que ya había lucido en otras ocasiones.

Los looks más espectaculares de la princesa son, sin duda, los que lleva en las cenas de gala y eventos como los premios Bafta. También tiene un estilo de vestido fetiche, casi siempre con diseños de manga larga, detalles de pedrería y ligeramente ceñidos. Asimismo destacan las capas que aportan ese toque majestuoso junto a las tiaras. ¿Su favorita? La Lover’s Knot que llevó tantas veces Diana de Gales, a quien tiene siempre presente a la hora de seleccionar sus cuidados estilismos.

El estilo de la duquesa de Sussex es bastante diferente al de su cuñada, pero ambas tienen en común sus homenajes a Lady Di. Meghan cambió radicalmente su estilo cuando regresó a Hollywood convertida en royal, un título que también se notó en sus looks californianos que, sorprendentemente, tenían muy poco color.

Y es que cabe recordar que cuando la actriz y su marido realizaron el documental Harry & Meghan (Netflix), una de sus quejas principales de su etapa como miembro activo de la Familia Real fue que no podía vestir diseños en tonos vibrantes. “Según tengo entendido, nunca puedes llevar el mismo color que Su Majestad si se trata de un acto de grupo, pero tampoco deberías llevar el mismo color que otros de los miembros más veteranos de la familia (…) Había que pensar en ello. Así que yo pensaba... 'Bueno, ¿cuál es un color que probablemente nunca van a usar? ¿Camel? ¿Beis? ¿Blanco?”, dijo la estadounidense.

Pero este intento de “pasar desapercibida” quedó solo en una anécdota cuando en sus diferentes actos no dejaba de vestir colores como el beige, blanco o negro, eso sí, con marcas de lujo del país, como Ralph Lauren, J.Crew, Khaite, Veronica Beard o Carolina Herrera. De hecho, en sus apariciones Markle ha lucido piezas que no podría haber llevado si hubiera continuado en Londres, como vestidos con escote asimétrico que dejan a la vista el hombro o pequeñas aberturas.

Para sus looks diarios, la duquesa apuesta por conjuntos formados por camisas y bermudas o shorts -otra prenda que no hubiese podido vestir como miembro activo de los Windsor-, vaqueros de corte recto con jerséis o camisetas o vestidos de líneas muy minimalistas que reflejan el lujo silencioso que puso de moda Carolyn Bessette Kennedy en los 90 y que parece inspirar a Markle.


Para las galas, la actriz deslumbra con looks al más puro estilo Old Hollywood, con escote palabra de honor o corazón y complementos como capas. También se atreve con las lentejuelas, el encaje y tul. Completa los looks con salones de alto tacón y joyas muy espectaculares.