Lucía Baquero, creadora de la marca Lubayuu, recupera su pasión por el ganchillo con prendas únicas hechas a mano para esta temporada
11/07/2026 Actualizado a las 20:05h.
Lucía Baquero nunca olvidará a la médica del hospital de Cruces que le compró su primer bolso. Mientras su padre se recuperaba de un ictus, ... ella tejía a su lado. Descubrió el ganchillo apenas tres meses antes, cuando cerró la empresa de telecomunicaciones en la que trabajaba y se quedó en paro. «Me faltaba un hobby para ocupar mi tiempo, así que me puse a ver tutoriales de YouTube y aprendí la técnica», recuerda. Aquella afición se convirtió primero en una vía de escape y después en su propia marca, Lubayuu, de piezas únicas de crochet. El mayor impulso se lo dieron las enfermeras que atendieron a su padre en Cruces y Gorliz, que la llenaban de halagos cada vez que la veían tejer un bolso. «Todas me decían que eran una maravilla. Imagínate qué alegría cuando vendí el primero, no me podía creer que estuviese ganando dinero con algo que me encantaba hacer y encima estando en paro».