Carolina España, consejera de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social, portavoz del Gobierno andaluz en funciones, y presidenta de Andalucía TRADE
08/07/2026 a las 13:57h.
-En esta nueva edición de Alhambra Venture los proyectos tienen una oportunidad de conseguir financiación, ¿Cómo le apoya Andalucía Trade?
–Andalucía TRADE ha hecho una apuesta por un sistema híbrido de financiación empresarial en el que conviven ayudas a fondo perdido e instrumentos reembolsables, fondos europeos y fondos propios, con el objetivo de poder dar cobertura a la mayor variedad de proyectos de la mayor tipología de empresas, entre ellas a las startups.
En este sistema conviven las ayudas directas al desarrollo industrial, la I+D+i, la puesta en marcha de pequeñas empresas, la internacionalización de las empresas y las comisiones de los avales de las SGR, con los fondos de capital riesgo, actualmente en proceso de licitación (uno de ellos específicamente para startups), todo ello cofinanciado con FEDER.
Y además estamos trabajando en un paquete de medidas con fondos propios (lo que nos permite ampliar el target de beneficiarios hacia las no pymes), en dos sentidos: de un lado el fondo FAST para tecnologías estratégicas y una nueva línea de incentivos para facilitar a las empresas su salida a mercados de financiación alternativa. En conjunto, más de 430 millones de euros para las empresas andaluzas cuyo objetivo no es sustituir sino complementar y dinamizar el mercado de financiación privada.
Desde el Gobierno andaluz lo tenemos muy claro: ningún proyecto, ninguna buena inversión se va a quedar en el cajón por falta de financiación.
–¿Cuáles son hoy las principales barreras que encuentra una startup andaluza cuando intenta levantar una ronda de crecimiento superior al millón de euros?
–Las startups andaluzas han avanzado mucho en capacidad tecnológica y ambición, pero cuando buscan inversión se siguen encontrando con dos grandes problemas.
El primero es la escasez de capital especializado en fases de escalado. Existen instrumentos muy valiosos para fases tempranas, pero muchas empresas deben acudir a fondos nacionales o internacionales para cerrar rondas de mayor tamaño.
El segundo es la limitada masa crítica de inversores con experiencia en determinados sectores estratégicos, como deep tech, aeroespacial, defensa, semiconductores o tecnologías industriales, donde los ciclos de maduración son más largos y requieren una comprensión específica del riesgo y del potencial de mercado.
La buena noticia es que Andalucía está dando pasos importantes para reducir estas barreras: cuenta con un tejido innovador cada vez más sólido, empresas tecnológicas de referencia y nuevas iniciativas público-privadas que están fortaleciendo el acceso a financiación.
El reto ahora es acelerar esa transición para que una startup pueda crecer globalmente sin tener que salir de Andalucía para encontrar el capital que necesita, y esa es la necesidad a la que estamos dando respuesta desde la Administración de la Junta de Andalucía.
–¿Cómo puede Andalucía atraer más fondos de venture capital nacionales e internacionales para que inviertan de forma recurrente en la región?
–Desde Andalucía estamos trabajando desde la perspectiva del inversor y de la empresa. De un lado, estamos poniendo en marcha fondos de capital riesgo público-privado cuyo objetivo es dinamizar este tipo de inversión. En esta ocasión hemos reforzado nuestra apuesta incrementando en un 62% el capital público de partida de los tres fondos que estamos licitando, que asciende a 58 millones de euros.
Por el lado de la empresa, se hace imprescindible ganar dimensión. Según el último informe de BDO sobre inversión en Andalucía, el problema no es la falta de interés de los fondos en invertir en Andalucía sino la necesidad de que las empresas ganen escala y visibilidad para, como dicen en el informe, «entrar en el radar del Private Equity».
Para ello, el Gobierno andaluz pone a disposición de las empresas no solo el sistema de financiación que les he descrito antes, sino todo un conjunto de servicios avanzados entre los que me gustaría destacar los que se agrupan bajo el Club MidMarket Andalucía TRADE, una iniciativa enfocada hacia las empresas de tamaño intermedio que acaban de salir de la categoría pyme para facilitarles su crecimiento y el consiguiente efecto tractor sobre las empresas más pequeñas.
–¿Cómo puede la Administración convertirse en un cliente de innovación para las startups y no solo en una fuente de subvenciones?
–La Administración andaluza ya es cliente de innovación de las empresas. Y lo es a través de la compra pública de innovación. En 2018 se aprobó la Estrategia para el Impulso y Consolidación de la Compra Pública de Innovación en la Administración Pública de la Junta de Andalucía, con la que el Gobierno andaluz busca incorporar soluciones innovadoras para mejorar los servicios públicos, y para encontrar nuevas y mejores maneras de gestión que permitan dar respuestas más eficientes a las necesidades de los andaluces.
Para ello nombró a la Agencia Andalucía TRADE como Unidad de Compra Pública de Innovación de Andalucía, que asesora a la Administración (como comprador) y a las empresas, centros y grupos de investigación (como desarrolladores de soluciones innovadoras), identificando, promoviendo y gestionando de manera integral los proyectos de CPI.
–¿Qué mensaje trasladaría hoy a los inversores que todavía no tienen a Andalucía en su radar?
–Les diría que hoy por hoy Andalucía es una locomotora en marcha, una tierra que se ha transformado en estos últimos siete años y que se sigue transformando. Andalucía ahora sí ofrece oportunidades reales al inversor y las cifras dan testimonio de ello. Es el caso, por ejemplo, de la Inversión Extranjera Directa que cerró 2025 como el mejor año desde que se tienen registros. También en el primer trimestre de este año, la inversión extranjera ha alcanzado una cifra récord y se ha incrementado un 35%. Por tanto, a los inversores les diría que vengan a Andalucía, que aquí van a encontrar la mejor tierra no sólo para vivir, sino también para invertir. Que van a tener a un gobierno autonómico que les va a facilitar la inversión, y no sólo a través de las herramientas que ya he enumerado, sino que les va a ofrecer estabilidad, seguridad jurídica, confianza, en definitiva, un ecosistema seguro y muy atractivo para la inversión.