Exministro de Hacienda calcula que reconstrucción costaría entre $ 20 y $40 billones; advierte que recursos deben ser blindados contra la corrupción.
Noticia
Exministro de Hacienda calcula que reconstrucción costaría entre $ 20 y $40 billones; advierte que recursos deben ser blindados contra la corrupción.Colombia necesita una entidad especial, limpia y con una gerencia de perfil empresarial, capaz de administrar el proceso de reconstrucción con transparencia. Foto: EFE

PERIODISTA ECONÓMICO12.08.2026 18:01 Actualizado: 12.08.2026 18:01
La magnitud de la destrucción dejada por el terremoto obliga a Colombia a pensar mucho más allá de la atención inmediata de la emergencia. Reconstruir viviendas urbanas y rurales, hospitales, escuelas, carreteras, puentes y demás infraestructura afectada demandará varios años, decenas de billones de pesos y, sobre todo, una organización capaz de coordinar al Gobierno, los empresarios y la cooperación internacional.
Juan Camilo Restrepo, exministro de Hacienda y quien desde esa cartera vivió la experiencia de la reconstrucción del Eje Cafetero, azotado por un terremoto en el 2000, cree que aquella experiencia ofrece varias lecciones para lo que viene, aunque advierte que la dimensión del desastre actual es mucho mayor. Su propuesta es pensar, guardadas las proporciones, en una especie de “Plan Marshall criollo”, un gran programa nacional de reconstrucción que, además de recuperar las zonas destruidas, pueda convertirse en motor de empleo y crecimiento para la economía.
LEA TAMBIÉN

Restrepo calcula, de manera preliminar, que el esfuerzo podría representar entre uno y dos puntos del PIB, es decir, entre 20 y 40 billones de pesos. Pero sostiene que conseguir el dinero no será el único desafío. Para él, Colombia necesita una entidad especial, limpia y con una gerencia de perfil empresarial, capaz de administrar el proceso con transparencia y de blindar los recursos frente a la corrupción.
¿Colombia está ante una reconstrucción de qué magnitud?Estamos frente a algo muy grande. Puede representar entre uno y dos puntos del PIB, que en cifras redondas serían entre 20 y 40 billones de pesos. Esta tragedia es más grave que la que azotó a Armenia y su zona de influencia porque aquella, siendo muy grave, estuvo geográficamente más concentrada. Esta afecta un corredor muchísimo más amplio del país. Hay hospitales, puestos de salud, escuelas, viviendas, infraestructura y mobiliario urbano destruidos o afectados. Y, por supuesto, está la tragedia de tantas personas. Estamos frente a una de las crisis más profundas que hemos tenido y eso amerita una acción muy coordinada y en grande.
Juan Camilo Restrepo, exministro de Hacienda, quien afrontó el terremoto del Eje Cafetero en 2000. Foto:Rodrigo Sepúlveda. EL TIEMPO
A usted le correspondió, como ministro de Hacienda, enfrentar la reconstrucción del Eje Cafetero. ¿Qué tan compleja fue esa experiencia?Funcionó bastante bien. Eso no quiere decir que ahora haya que copiar exactamente el mismo modelo, pero sí hay muchas lecciones que pueden inspirar lo que se haga. Yo era ministro de Hacienda cuando ocurrió el terremoto y el presidente Andrés Pastrana debía asistir a una conferencia del Banco Mundial en Múnich. Finalmente me correspondió representarlo y esa misma noche conseguimos los primeros 20 millones de dólares para comenzar la atención de la emergencia y lo que luego se convirtió en toda la organización de la reconstrucción. Fue una experiencia muy bien documentada y reconocida por el Banco Mundial por la manera exitosa y pulcra como se manejaron los recursos. Ahí hay mucho que estudiar.
¿Qué hizo que ese modelo funcionara?Tuvo una gran gerencia y una cabeza con enorme capacidad de convocatoria, Luis Carlos Villegas. Pero, además, logró aglutinar la cooperación internacional, el conocimiento técnico y el compromiso de la empresa privada. Recuerdo, por ejemplo, el papel de Antioquia Presente. Los empresarios antioqueños no solo ayudaron a financiar, sino que ejecutaron importantes programas de vivienda en Armenia para miles de familias afectadas. Eso demuestra que el sector privado puede desempeñar un papel mucho más amplio que simplemente expresar solidaridad.
Usted habla ahora de un “Plan Marshall criollo”. ¿Qué significa concretamente?Todo esto es profundamente triste y convoca a la solidaridad del país, pero dentro de semejante tragedia puede existir un aspecto positivo. La reconstrucción será de tal magnitud que probablemente debemos pensar, guardadas las proporciones, en un Plan Marshall criollo. Así como el Plan Marshall ayudó a reconstruir una Europa devastada después de la Segunda Guerra Mundial, unas inversiones técnicamente bien hechas, que pueden estar entre uno y dos puntos del PIB, podrían convertirse también en un complemento muy importante para darle un impulso al crecimiento económico colombiano.
LEA TAMBIÉN

Porque reconstruir las zonas afectadas implicará construir muchísima vivienda urbana y rural, recuperar oficinas, hospitales, colegios y toda clase de infraestructura. Hay carreteras agrietadas, puentes caídos y mobiliario urbano destruido. Eso demandará una enorme cantidad de mano de obra y, por tanto, puede generar empleo. También habrá una demanda muy importante de materias primas, materiales de construcción, ingeniería y servicios técnicos. Si las cosas se hacen bien, la reconstrucción puede convertirse en uno de los motores de actividad económica de los próximos años.
¿Debería entonces incorporarse la reconstrucción al nuevo Plan Nacional de Desarrollo?Creo que sí. Vale la pena abrir un capítulo específico para la reconstrucción de todas las zonas afectadas por este terremoto. Junto con los demás polos de desarrollo que establezca el Plan, este programa puede convertirse en un jalonador muy importante de generación de empleo y crecimiento económico. Por eso hablo del Plan Marshall criollo: no se trata solo de reparar lo destruido, sino de organizar ese enorme esfuerzo de inversión para que contribuya también al desarrollo del país.
Pero se está hablando de hasta $ 40 billones. ¿De dónde saldrá ese volumen cantidad de recursos?La financiación es complicada, pero no imposible. Ya están apareciendo apoyos de entidades multilaterales y de organismos que participan en la atención de catástrofes. El Gobierno tendrá que ejercer un liderazgo muy fuerte para coordinar todas esas fuentes dentro de un gran programa de reconstrucción. Todavía no conocemos la cuantía exacta porque primero hay que evaluar los daños. Pero, por lo que estamos viendo, será muy costoso. Eso no significa que sea imposible financiarlo si se articulan bien el Gobierno, el sector privado, la banca y la cooperación internacional.
¿Qué papel debería asumir el sector privado?Uno muy importante. El sector privado tendrá que ir más allá de las manifestaciones de buena voluntad y solidaridad: tendrá que comprometer recursos y capacidad de ejecución.
Terremoto afectó a una tercera parte de los municipios de Colombia, lo cual dimensiona la tragedia. Foto:ISTOCK /ARCHIVO EL TIEMPO
Uno de los mayores temores es que esos millonarios recursos terminen expuestos a la corrupción. ¿Cómo blindarlos?Hay que rodear todo este esfuerzo de verdaderas murallas contra la corrupción. La experiencia anterior demostró que es posible administrar una reconstrucción de gran tamaño con pulcritud, transparencia y resultados. El Gobierno tendrá que evaluar muy bien la institucionalidad que utilizará. La Unidad (UNGRD) encargada hoy de estos asuntos está muy golpeada por la historia reciente de corrupción. Habrá que decidir si se sanea completamente o si se crea una nueva organización.
¿Usted se inclina por crear una nueva entidad?Creo que valdría la pena pensar en una organización nueva, fresca y limpia, inspirada en lo que funcionó durante la reconstrucción del Eje Cafetero. Esto no puede convertirse en una suma de actuaciones dispersas, corriendo de una ciudad a otra para resolver problemas puntuales. Estamos hablando de un programa de 20 a 40 billones de pesos y eso exige planeación, coordinación y una visión integral.
¿Cuánto podría tardar Colombia en este proceso de reconstrucción?Es difícil decirlo ahora porque ni siquiera tenemos todavía un inventario completo de los daños. En la experiencia del Eje Cafetero, a lo largo de unos cuatro años se logró reconstruir y poner nuevamente en funcionamiento buena parte de lo afectado.
¿Cuál debería ser entonces la prioridad en este momento?Ahora la primera tarea es evaluar. Hay que enviar equipos técnicos e ingenieros a revisar edificio por edificio, vivienda por vivienda. Estamos hablando de miles de viviendas, edificios públicos y privados, infraestructura urbana y vivienda rural. Es una tarea gigantesca. Hay que empezar a trabajar ya. Hay que iniciar las evaluaciones técnicas, dimensionar los daños y montar la organización que dirigirá la reconstrucción.
Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.

BOLETINES EL TIEMPO
Regístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.

EL TIEMPO GOOGLE NEWS
Síguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.

EL TIEMPO WHATSAPP
Únete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.

EL TIEMPO APP
Mantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.

SUSCRÍBETE AL DIGITAL
Información confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.