La cantante y compositora almeriense lanza su trabajo, un viaje hacia la reconstrucción personal
La cantante y compositora almeriense Lía Luque ha presentado recientemente, No quiero volver a ser la de antes, su primer álbum de estudio. Un trabajo compuesto por ocho canciones que recorren el crecimiento personal, la vulnerabilidad y la búsqueda de una identidad propia.
Con una propuesta de indie pop honesta y delicada, Lía Luque construye un universo sonoro en el que la emoción y la sensibilidad ocupan un lugar central. Cada canción nace de experiencias personales y busca conectar con quienes, en algún momento, han sentido la necesidad de dejar atrás una versión de sí mismos para seguir creciendo.
El álbum ha sido producido por Álvaro del Toro y supone el proyecto más ambicioso de la artista hasta la fecha. A lo largo de sus ocho canciones -Un rato más, Alerta, Murakami, No tenemos tiempo, Love and Information, Salir corriendo, No es culpa mía y No quiero volver a ser la de antes-, Lía construye un relato que invita a aceptar que crecer también implica dejar atrás versiones de nosotros mismos.
“Este disco habla de aprender a soltar. De entender que hay personas, lugares e incluso partes de nosotros que ya no pueden acompañarnos. No quiero volver a ser la de antes no nace desde la nostalgia, sino desde la decisión de seguir adelante”.
Coincidiendo con el lanzamiento, la artista editaba una edición limitada en vinilo, disponible tanto en sus conciertos como mediante envío. El álbum ya puede escucharse en las principales plataformas digitales.
La presentación oficial tuvo lugar hace unos días en Clasijazz, donde Lía Luque interpretó por primera vez el álbum en directo acompañada por Víctor Guirado a la guitarra y Daniel Ortega a la percusión, en un formato que reflejaba la esencia del disco.
Clasijazz en sus redes aseguraba con respecto al concierto que “sus composiciones se mueven dentro del género indie pop, con sonidos íntimos y atmosféricos, combinando sensibilidad melódica con una estética moderna y cuidada”.
Con este trabajo, Lía Luque inicia una nueva etapa artística marcada por una mayor honestidad en sus composiciones y una identidad sonora que combina delicadeza, emoción y una producción contemporánea. Sin duda, se trata de una artista con una gran personalidad y que dará mucho que hablar en el futuro.