Hace apenas una semana, el australiano Lucas Herbert fue uno de los tres golfistas que igualaron en el Open Británico el récord histórico de la vuelta más baja de siempre en un major (62). No era flor de un día, y Herbert, en estado de gracia, comenzó arrasando con un 61 (11 bajo par) el LIV del Reino Unido en Rocester, décima cita del circuito LIV Golf del año, a la que Jon Rahm llega con opciones de dejar ya matemáticamente sentenciado su triunfo en la general del circuito por tercer año consecutivo.
Hace apenas una semana, el australiano Lucas Herbert fue uno de los tres golfistas que igualaron en el Open Británico el récord histórico de la vuelta más baja de siempre en un major (62). No era flor de un día, y Herbert, en estado de gracia, comenzó arrasando con un 61 (11 bajo par) el LIV del Reino Unido en Rocester, décima cita del circuito LIV Golf del año, a la que Jon Rahm llega con opciones de dejar ya matemáticamente sentenciado su triunfo en la general del circuito por tercer año consecutivo.
Eso sí, de momento no pinta que el golfista vasco vaya a cerrar ya el trabajo. Necesita ganar y que Bryson DeChambeau no haga segundo solo o compartido, y lo visto en la primera jornada apunta a que Rahm deberá mejorar muchísimo.
Porque el jugador español tuvo un mal inicio en Rocester. De hecho, fue el peor de los españoles en la ronda inicial, junto a David Puig. Ambos se quedaron con una tarjeta de 73 golpes, uno sobre el par de un campo al que muchos golfistas le tomaron la medida mucho mejor, comenzando por los 11 bajo par de Herbert, que aventaja nada menos que en 12 a Rahm.
El australiano pareció jugar fuera de concurso, encadenando birdies y sin apenas fallos. Acabó con nueve birdies, un eagle y el resto, pares. Ni un solo bogey. Tan soberbio fue su desempeño que acabó la ronda con tres golpes de ventaja sobre una de las estrellas del circuito, DeChambeau, que con 64 y -8 ya parecía inalcanzable para el resto, con Harold Varner y Tyrrell Hatton a dos golpes (66) y nada menos que a cinco del líder, empatados en la tercera plaza.
En el top 10 se coló uno de los españoles, Luis Masaveu, séptimo con 68 (-4) en un día muy acertado en el green, con nada menos que siete birdies y tres bogeys. Y pintaba que su tarjeta sería aún mejor, pero pinchó en dos de los tres últimos hoyos. Josele Ballester y Sergio García, por su parte, arrancaron cubriendo el par del campo (72).
Rahm, como en el British hace una semana, combinó aciertos con más fallos de la cuenta. Muy irregular, solo alcanzó cierta regularidad en la parte final del recorrido. No estuvo inspirado desde el tee, solo aprovechó uno de los pares 5 para recortar golpes al campo y especialmente negra fue su serie desde el hoyo 7 al 11: bogey, bogey, par, bogey y bogey, que luego arregló con sendos birdies en el 12 y el 13. Toca mejorar.