El Parc Taulí de Sabadell ha puesto en marcha la primera Unidad Multidisciplinar del Amianto de Catalunya y del Estado, según informa el propio centro sanitario. El nuevo dispositivo pretende concentrar la atención de las personas expuestas a este mineral, favorecer el diagnóstico precoz y mejorar la coordinación entre la atención primaria, los centros especializados y el hospital. Seguir leyendo....
El Parc Taulí de Sabadell ha puesto en marcha la primera Unidad Multidisciplinar del Amianto de Catalunya y del Estado, según informa el propio centro sanitario. El nuevo dispositivo pretende concentrar la atención de las personas expuestas a este mineral, favorecer el diagnóstico precoz y mejorar la coordinación entre la atención primaria, los centros especializados y el hospital.
La iniciativa nace en una de las zonas más castigadas por el amianto. Durante décadas, numerosos habitantes del Vallès Occidental estuvieron expuestos a las fibras procedentes de la antigua fábrica de Uralita de Cerdanyola del Vallès, tanto por motivos laborales como ambientales. También se produjeron exposiciones domésticas entre familiares de trabajadores que regresaban a casa con fibras adheridas a la ropa o al cuerpo.
La inhalación continuada de amianto puede provocar enfermedades respiratorias como la fibrosis pulmonar y, en los casos más graves, distintos tipos de cáncer. El mesotelioma, un tumor que afecta principalmente a la pleura, es una de las patologías más características asociadas a este material.
El servicio de Neumología del Parc Taulí realiza actualmente el seguimiento de unas 300 personas afectadas por una exposición laboral. Sin embargo, el director del servicio, el doctor Manel Luján, advierte de que esta cifra podría representar solo una parte del problema.
"Esto solo es la punta del iceberg. Creemos que hay muchas más personas, entre 500 y 600, o incluso más, que pueden estar registradas por otras patologías y que todavía no tenemos controladas", señala Luján.
El amianto llegó a ganarse el pseudónimo de ‘material mágico’ por el amplio uso que adquirió en el siglo XX y su versatilidad. Durante la dictadura franquista se empleaba de manera indiscriminada en viviendas, calles, pinturas, frenos, embragues, cortinas de teatro, persianas e incluso canalizaciones de agua. De hecho, en Badia de lVallès se utilizó, sin miramientos, para abaratar costes en la construcción acelerada de hogares. Sin embargo, estudios posteriores demostraron que el amianto es altamente cancerígeno, y su uso fue prohibido en España en 2002.
Una exposición que va más allá de las fábricasLa nueva unidad atenderá no solo a antiguos trabajadores, sino también a sus convivientes y a las personas que pudieron inhalar las fibras dispersadas en el ambiente. Esta última forma de exposición es una de las que más preocupa a los especialistas, especialmente por la degradación de materiales que todavía contienen amianto.
"Las personas afectadas por la exposición ambiental son las que más nos preocupan porque van en aumento", sostiene el responsable de Neumología. Según explica, los materiales liberan las fibras del mineral cuando llegan al final de su vida útil y comienzan a deteriorarse.
El dispositivo se organizará en función de la gravedad de cada caso. Las exposiciones o patologías menos graves serán atendidas en las consultas de los centros de atención especializada de Cerdanyola-Ripollet y Sant Fèlix, en Sabadell. Los pacientes con cuadros más graves serán derivados al hospital, donde podrán incorporarse, entre otros recursos, al circuito rápido de cáncer.
El objetivo es crear un itinerario asistencial único para que los profesionales de atención primaria puedan derivar directamente a los pacientes en los que detecten indicios de una patología relacionada con el amianto. También está prevista, una vez consolidada la unidad, la apertura de una consulta específica de patología pleural dentro del circuito de atención preferente.
Diagnóstico precoz, registro e investigaciónLa Unidad Multidisciplinar del Amianto permitirá reunir en un mismo circuito a los distintos especialistas implicados, mejorar el seguimiento clínico y reforzar la coordinación territorial. Asimismo, el Parc Taulí prevé crear un registro poblacional de personas afectadas, una herramienta que deberá facilitar el estudio del alcance real de la exposición y el impulso de nuevas investigaciones.
"Queremos que sea una unidad de referencia para controlar mejor a los pacientes, estudiar las consecuencias de la exposición y explicar a la población cómo debe actuar", afirma Luján.
El especialista también subraya la dimensión histórica del proyecto. "No se debe olvidar a todas las personas que han muerto por enfermedades relacionadas con la inhalación de fibras de amianto ni a quienes todavía padecen sus consecuencias. Forma parte de la memoria histórica del Vallès", añade.
La creación de la unidad cuenta con el respaldo de los ayuntamientos del área de referencia del Parc Taulí: Badia del Vallès, Barberà del Vallès, Castellar del Vallès, Cerdanyola del Vallès, Polinyà, Ripollet, Sabadell, Sant Llorenç Savall y Sentmenat.
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