El Pleno municipal extraordinario del Ayuntamiento de Badalona de este lunes 29 de junio constaba de un solo punto: la aprobación inicial de la modificación del Plan General Metropolitano (PGM) que permitirá la ampliación del campus del Hospital Germans Trias i Pujol (Can Ruti). El ambicioso proyecto, que ya avanzó EL PERIÓDICO, afecta a 74,3 hectáreas en la ladera de la Serralada de Marina, incrementa en 7,7 hectáreas el nuevo suelo a desarrollar y proyecta otras 13,6 en espacios libres. La modificación ha quedado aprobada con el voto favorable tanto del PP como de PSC y ERC, la abstención de Badalona en Comú Podem y el voto en contra de Guanyem.Seguir leyendo....
El Pleno municipal extraordinario del Ayuntamiento de Badalona de este lunes 29 de junio constaba de un solo punto: la aprobación inicial de la modificación del Plan General Metropolitano (PGM) que permitirá la ampliación del campus del Hospital Germans Trias i Pujol (Can Ruti). El ambicioso proyecto, que ya avanzó EL PERIÓDICO, afecta a 74,3 hectáreas en la ladera de la Serralada de Marina, incrementa en 7,7 hectáreas el nuevo suelo a desarrollar y proyecta otras 13,6 en espacios libres. La modificación ha quedado aprobada con el voto favorable tanto del PP como de PSC y ERC, la abstención de Badalona en Comú Podem y el voto en contra de Guanyem.
El gobierno del alcalde Xavier Garcia Albiol considera que pese a ser uno de los grandes polos sanitarios y biomédicos de Catalunya, Can Ruti ha crecido sin un plan de conjunto, carencia a la que se quiere poner fin con el plan de ampliación: "Hoy damos luz verde a la que probablemente sea la mayor transformación de la ciudad desde la aprobación del Plan General del Port de Badalona y del barrio del Gorg, en 2003", ha destacado el alcalde Albiol durante la sesión plenaria. Para el edil popular, en aquella ocasión "Badalona cambió su relación con el mar", mientras que con el proyecto de ampliación del campus de Can Ruti la ciudad "cambia su relación con el conocimiento" y "se pone al nivel de las grandes ciudades, que toman decisiones estratégicas que los cuidadanos valoran y podrán disfrutar en unos años".
El tono general de la sesión plenaria ha sido cordial, y los apuntes de la oposición han discurrido en un tono "constructivo", que ha agradecido el gobierno municipal. De hecho, el alcalde ha anunciado que el plan para desplazar las consultas externas del hospital al entorno de Can Llamas ―largamente reclamada por el grupo local de ERC― está prácticamente cerrado tras consensuarse junto a la Generalitat.
La idea del gobierno municipal es "concentrar el crecimiento donde ya hay edificios y accesos (en la parte alta del campus) y "liberar y proteger los torrentes, el bosque y el patrimonio". Así, el primero de los tres grandes bloques de actuaciones que constan en el proyecto pasa por "reordenar el campus" para poder ampliar la hospitalización, los quirófanos, los laboratorios o implantar nuevos equipos de docencia, investigación o simulación. Pero también aumentar el número de aparcamientos, una asignatura pendiente que se arrastra desde hace tiempo.
En segundo lugar, las más de 7 hectáreas de suelo nuevo plasmadas en el proyecto posibilitarán "crear el parque del Torrent de la Carbassa, con dos parcelas de actividad económica". Por último, el objetivo de "proteger el entorno" de rieras y masías, así como la eliminación de carreteras antiguas "nunca construidas". El teniente de Alcaldía de Territorio, Daniel Gracia, describe el proyecto como "la mayor transformación de la historia de Badalona", y declara que parte del terreno se empleará para levantar una residencia de estudiantes, un equipamiento hotelero y oficinas. Además, se acometerá la necesaria renovación total de la red de saneamiento, pendiente desde hace tiempo.
El sentido general del proyecto apunta a la implantación de un 'clúster' médico, un "distrito de innovación e investigación", en la línea del Biopol que impulsan L'Hospitalet y Esplugues de Llobregat, con "equipamientos y actividades vinculadas a la biomedicina y a las ciencias de la salud".
No en vano, el plan prevé poder crecer en unos 190.000 m² dedicados al propio hospital, y otros 39.600 m² reservados para investigación biomédica y docencia. Todo ello, para dar respuesta a uno de los puntos débiles que el gobierno municipal detecta en el recinto hospitalario: la falta de empresas del sector, como laboratorios o 'startups', en la zona.
Buena parte del terreno se encuentra en dos zonas verdes, la Vall de Pomar y el Turó d'en Boscà, en el barrio de Canyet, donde se ubican varias masías catalogadas como Can Miravitges o Ca l'Arquer, entornos que quedan "protegidos" en el proyecto, declara el concejal Gracia. De hecho, para el barrio de Canyet, el edil augura una "gran revolución urbanística" con nuevos viales y casas.
Entre otras, se dará acceso a las pistas de atletismo Paco Águila por un vial urbanizado y se invertirán 5 millones de euros "para urbanización privada para la construcción de viviendas". Asimismo, Gracia también sitúa un nuevo depósito pluvial "laminado" en el Torrent de la Carbassa, "para que cuando haya lluvias torrenciales no llegue la inundación al barrio de Canyet".
De la primera propuesta, anunciada hace dos años, más allá de algún "ajuste técnico", el grueso de la ampliación es el mismo, afirma el concejal Gracia. En este sentido, el terreno para el Institut Josep Carreras ha pasado de 23.000 m² a 40.000 m² y, en el caso del Institut Guttman, ha ganado 3.000 m² de techo edificable.
Una vez aprobada la modificación inicial del PGM, se le prevé dar luz verde de manera definitiva en unos nueve o doce meses. Después, el proyecto de ampliación en sí volvería al Pleno municipal para su aprobación, también inicial, que el edil sitúa en otoño de 2027. Pasado el periodo de exposición pública de 45 días para quien quiera presentar alegaciones faltará asegurar la financiación, adjudicar las obras y acabar las mismas. De esta manera, podrían pasar unos diez años hasta que la ampliación sea una realidad.
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