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En esta entrega de Universo de Misterios, completamos nuestro viaje al planeta Urano, el gigante de hielo que desafía las leyes astronómicas con su eje de rotación inclinado casi 98 grados. Analizamos la compleja estructura de su atmósfera, la composición de sus trece anillos y las peculiaridades de su magnetosfera asimétrica. Un recorrido técnico por los datos obtenidos por la sonda Voyager 2 y los telescopios más avanzados para entender por qué este mundo es, astronómicamente hablando, aún más extraño que los reinos de Juego de Tronos.
Aunque a algunas personas, a veces, puede proporcionar una falsa sensación de alivio, la ignorancia nunca es deseable. Pero eso, tú ya lo sabes... Escucha el episodio completo en la app de iVoox, o descubre todo el catálogo de iVoox Originals
Lee el podcast de 2058 - Urano: El planeta tumbado, sus anillos y los misterios de su atmósfera
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¿Cuántos inviernos habéis visto, Lord Tyrion? Ocho. No. Nueve. ¿Todos ellos breves? Me han dicho que el invierno de mi nacimiento duró tres años, Maestre Aemon. Este verano ha durado nueve. Pero los informes de la Ciudadela nos dicen que los días se acortan. Los stars siempre tienen razón al final. Se acerca el invierno. Este será muy largo. Y la oscuridad llegará con él. En la exitosa serie de televisión Juego de Tronos, las estaciones duraban años, y esta curiosa característica del mundo de Juego de Tronos se debe a la magnífica imaginación de George R. R. Martin, el autor de las novelas en las que se basa la serie.
Pero la realidad nos presenta situaciones aún más exóticas y además en nuestro propio sistema solar. En nuestro planeta las estaciones duran alrededor de tres meses y siempre tienen prácticamente la misma duración. Además, en una latitud como a la que se encuentra España, las diferencias entre las horas de luz solar y oscuridad durante nuestros días de 24 horas son sólo de apenas 6 horas en los solticios, que son los momentos de máxima diferencia de tiempo entre la duración de las noches y los días. Sin embargo, en nuestro sistema solar existe un planeta en el que, según en qué lugar de su superficie nos encontremos, la duración de las noches y los días puede ser desde algunas horas hasta muchos años.
Es como si en la tierra, al mismo tiempo, los habitantes de un determinado país tuvieran noches que duraran algunas horas, y los habitantes de otro país tuvieran noches que duraran varias decenas de años seguidos. ¿Cómo es esto posible? ¿Por qué, si el planeta al que nos referimos rota una vez cada 17 horas 14 minutos, hay puntos de su superficie que pueden ver amanecer o anochecer cada 17 horas y 14 minutos, y al mismo tiempo puntos donde esto sucede cada 42 años? Pues, si quieres conocer la respuesta a esta y a otras interesantes preguntas, acompáñanos en el viaje que estamos a punto de comenzar. Porque en este episodio y en un segundo que no será consecutivo, partimos para conocer los secretos de Urano, el planeta de nuestro sistema solar que posee características orbitales que lo hacen aún más extraño astronómicamente hablando que el mundo de Juego de Tronos.
Los aplausos venían incluidos en la pista musical que pertenece a la banda sonora de la película Ad Astra. Antes de su descubrimiento como planeta, Urano ya se había observado en numerosas ocasiones, pero generalmente se le había confundido con una estrella. La observación más antigua de la que se tienen referencias data de 1690, cuando el astrónomo británico John Flamsteed observó el planeta al menos seis veces, catalogándolo como la estrella 34 Tauri. En 1738, el astrónomo inglés John Bevis dibujó en su atlas Uranografía Británica al planeta Urano como tres estrellas en posiciones sucesivas. Dichas observaciones fueron hechas entre los meses de mayo y julio de 1738. Sin embargo, Bevis no detectó los rasgos de planeta en Urano.