La única grieta que se vislumbró en la alianza de PP y Vox en las Corts durante las votaciones a la ley de Acompañamiento va camino de cerrarse y convertirse en el último pacto del curso. Sobre la bocina, a las 13:59 horas de este jueves y con la cuenta atrás activada para la celebración este viernes del pleno donde se ha de aprobar definitivamente el Proyecto de Ley de Medidas Fiscales, de Gestión administrativa y financiera y de Organización de la Generalitat, 'populares' y voxistas han registrado una enmienda transaccional que permite solventar la última discrepancia 'viva': una legislación especial para entrar en la cúpula de la Policía Local de València.
La única grieta que se vislumbró en la alianza de PP y Vox en las Corts durante las votaciones a la ley de Acompañamiento va camino de cerrarse y convertirse en el último pacto del curso. Sobre la bocina, a las 13:59 horas de este jueves y con la cuenta atrás activada para la celebración este viernes del pleno donde se ha de aprobar definitivamente el Proyecto de Ley de Medidas Fiscales, de Gestión administrativa y financiera y de Organización de la Generalitat, 'populares' y voxistas han registrado una enmienda transaccional que permite solventar la última discrepancia 'viva': una legislación especial para entrar en la cúpula de la Policía Local de València.
La enmienda en cuestión era la única de las más de 70 planteadas por alguno de los dos partidos de la derecha que había obtenido más votos en contra que a favor y, por tanto, no había recibido su visto bueno en la comisión del pasado lunes. Vox sumó sus votos al rechazo de la izquierda y tumbó la petición del PP para habilitar un sistema de selección específico a aquellas ciudades de más de 500.000 habitantes para la provisión de puestos de la categoría de comisario y comisario principal. Y la única localidad que en la Comunitat Valenciana supera el medio millón de personas y a la que le afectaría esta legislación es al Cap i Casal, gobernada por María José Catalá con el apoyo de Vox.
En concreto, la enmienda registrada ya con la firma de los portavoces 'populares' y voxista (lo que a priori garantiza su aprobación el viernes) permitiría al Ayuntamiento de València abrir al turno libre a las dos categorías citadas, las más altas del escalafón policial. O lo que es lo mismo: se permitiría así acceder a puestos de la cúpula a personas de fuera del cuerpo, una reclamación que los voxistas tumbaron el lunes pasado y que poco más de 72 horas después aceptan con una redacción prácticamente idéntica.
Así, la enmienda habilitaría a València a optar por el sistema previsto ya en la ley o por el nuevo. En este, se permite el acceso por turno libre a la categoría de comisario y comisario principal a partir de concurso oposición "garantizando que al menos un 70 % de las plazas convocadas han de ser de promoción interna y un 15 % deberían ser por movilidad". La propuesta ya generó críticas por parte del PSPV que al conocer el pacto la ha calificado de "cacicada" y de "traje a medida" que "rompe lo que marca la ley de coordinación de las policías locales de la Comunitat Valenciana".

Varios diputados del PP, incluido su síndic, hablan con Pérez Llorca durante el pleno de Presupuestos. / Germán Caballero / LEV
"Después de tumbar Vox la medida de régimen especial para Valencia en la última Comisión de Economía, ahora nos encontramos con una transaccional donde aceptan lo que pretendía imponer el Partido Popular. Es una auténtica cacicada, una doble cacicada, porque tanto la Asociación de Jefes como los sindicatos han pedido la convocatoria de la Comisión de Coordinación y la retirada de esa enmienda", expresa la diputada socialista Marisa Navarro que califica tanto las formas "antidemocráticas" como el "privilegio" para el Cap i Casal "rompiendo lo que marca la ley".
Reserva de plazasAceptar la petición del PP y de una de sus principales dirigentes, sin embargo, no ha sido gratis. Vox logra incorporar cambios en otro artículo que ya había sido votado a propuesta suya, también referente a los policías locales. En concreto, en el artículo 54 de esta misma ley, también sobre la selección para entrar en los cuerpos municipales. Así, tras lograr que los ayuntamientos pudieran establecer en sus bases una reserva de hasta un máximo de un 20 % de las plazas para "aquellos militares profesionales que cumplan con los restantes requisitos" para entrar en estos cuerpos, los voxistas suman asumir su antigüedad al sueldo.
Así, a la enmienda ya aprobada el lunes en la comisión por PP y Vox, se añaden unas líneas adicionales a la previsión de esta reserva: "En todo caso, a aquellos militares que acceden a las plazas ofertadas por esta modalidad, les será reconocido el tiempo de servicio prestado en las Fuerzas Armadas a efectos retributivos de manera automática". Es decir, se contabilizarán los años en el Ejército como antigüedad dentro del cuerpo policial, aumentando su sueldo base inicial.
Más allá de la cuestión específica sobre la Policía Local de València y el guiño que el Grupo Popular da a Catalá, este último pacto sobre la bocina allana una nueva exhibición de la alianza de 'populares' y voxistas en la pantalla de votaciones. Será el complemento a la aprobación de los Presupuestos de la Generalitat de 2026 de la semana pasada, un triunfo para Juanfran Pérez Llorca a la hora de querer reivindicar su capacidad de gobernar, pero del que sale victorioso Vox al lograr permear en los números de las cuentas y los artículos de los cambios normativos gran parte de su discurso.
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