El episodio de temperaturas extremas se instala en España con valores que superarán los 40 grados en amplias zonas del interior, mientras el Cantábrico y Galicia quedan al margen del ascenso térmico
El tiempo
El episodio de temperaturas extremas se instala en España con valores que superarán los 40 grados en amplias zonas del interior, mientras el Cantábrico y Galicia quedan al margen del ascenso térmicoLa predicción oficial de la AEMET para este miércoles 29 de julio, dibuja un país donde el aire cálido se impone sin apenas resistencia y empuja los mercurios hasta cifras que rara vez se alcanzan antes de agosto.
El organismo prevé que el calor apriete de forma generalizada en el interior peninsular. Las marcas de 35 grados serán la norma en la mayor parte de estas regiones, pero el foco de atención se concentra en dos zonas muy concretas: los valles fluviales del cuadrante suroeste, con Andalucía como principal protagonista, y el valle del Ebro a su paso por La Rioja, Navarra y Aragón.
En estas áreas, los registros máximos se moverán entre los 40 y los 42 grados. Zaragoza, Logroño y Pamplona se anotan las previsiones más altas entre las capitales, con 42 grados, seguidas de cerca por los 41 que se esperan en Toledo y Córdoba.
Un alivio que solo se asoma en la costaFrente a esta realidad sofocante, la fachada marítima del norte ofrece un respiro. La entrada de vientos del oeste y la persistencia de nubes bajas en los litorales de Galicia y del Cantábrico provocan un descenso notable de las temperaturas. La predicción señala que las máximas bajarán de forma acusada en estas comunidades, con A Coruña rondando los 23 grados y Santander sin superar los 25.
Son valores que contrastan de manera radical con el interior, pero que no se extenderán más allá de esa estrecha franja litoral. El resto del país, incluido el interior de Mallorca y el sur de Gran Canaria, también alcanzará o rebasará los 35 grados.
La estabilidad atmosférica domina el panorama general, con cielos despejados o poco nubosos que dejan paso libre a la radiación. Las brumas matinales en el extremo norte se disiparán con el avance de las horas, y la calima hará acto de presencia en el sur peninsular y en las islas orientales de Canarias.
La única excepción al tiempo seco se concentra en el Pirineo de Girona, donde el desarrollo de nubes de evolución podría dejar chubascos de intensidad localmente fuerte durante la tarde.
El calor no dará tregua cuando caiga el solLa predicción advierte de un ascenso prácticamente generalizado de las temperaturas mínimas, que será especialmente marcado en las comarcas del alto Ebro. El resultado será otra noche de descanso difícil en las ciudades del Mediterráneo y en los valles fluviales de la mitad sur, donde los termómetros se mantendrán por encima de la barrera de los 20 grados. La AEMET califica esta situación de "noches tropicales", un fenómeno cada vez más frecuente en los episodios cálidos de los últimos años.
En el plano de los vientos, la jornada estará dominada por flujos flojos de componente suroeste en la mayor parte del interior, mientras que en los extremos marítimos se impondrán condiciones más exigentes.
En el Estrecho soplará levante moderado, y en Canarias el alisio arreciará con intervalos fuertes y rachas que podrían ser muy fuertes en las zonas más expuestas del archipiélago. Los litorales del sureste peninsular también notarán un viento moderado de dirección nordeste.