El organismo estatal prevé que este miércoles se alcancen los 42 grados en el valle del Ebro y hasta 41 en el valle del Guadalquivir, mientras las mínimas no bajarán de los 20 grados en gran parte del territorio, con avisos por calima en el sur peninsular y en Canarias
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El organismo estatal prevé que este miércoles se alcancen los 42 grados en el valle del Ebro y hasta 41 en el valle del Guadalquivir, mientras las mínimas no bajarán de los 20 grados en gran parte del territorio, con avisos por calima en el sur peninsular y en CanariasLa Agencia Estatal de Meteorología ha situado a Zaragoza, Córdoba y Granada como las capitales de provincia donde el mercurio apretará con más intensidad durante la segunda jornada de la ola de calor que atraviesa el país. Según la predicción difundida para este 30 de julio de 2026, los termómetros rozarán los 42 grados en la ribera del Ebro y se mantendrán en el entorno de los 41 en las vegas andaluzas, en una jornada dominada por los cielos despejados.
El episodio de calor extremo, que ya se dejó sentir con crudeza en la víspera, se recrudecerá especialmente en el cuadrante suroeste, los valles del este peninsular y la depresión del Ebro. No serán solo las máximas las que castiguen a la población: la AEMET advierte de que las mínimas apenas cederán durante la madrugada, con noches tropicales (aquellas en las que el termómetro no baja de los 20 grados) en toda la franja mediterránea, la cuenca del Ebro, la mitad sur y los dos archipiélagos.
Un mapa teñido de rojo y el polvo sahariano como invitado añadidoMás allá de los registros puntuales en capitales, la predicción señala que los 35 grados se superarán de forma generalizada en el interior peninsular, en el interior de Mallorca y en puntos de Canarias. El ascenso térmico será especialmente acusado en el tercio oriental y en Andalucía, con el golfo de Cádiz como una de las zonas donde más se notará la escalada del mercurio respecto al día anterior.
Frente a ese calentamiento generalizado, la fachada cantábrica y Galicia vivirán un respiro, con descensos que en algunas comarcas del interior serán notables y máximas que en ciudades como A Coruña se quedarán en 23 grados.
A las altas temperaturas se sumará la presencia de calima, que afectará sobre todo al sur de la Península y al extremo oriental de Canarias. La combinación de calor sofocante y polvo en suspensión empeorará la calidad del aire y añadirá una sensación de bochorno adicional en provincias como Sevilla, Huelva, Cádiz o Almería. En el extremo opuesto del país, los cielos no estarán del todo limpios: Galicia y los litorales cantábricos amanecerán con nubes bajas y brumas que podrían dejar alguna llovizna aislada, aunque tenderán a disiparse conforme avance el día.
Chubascos vespertinos en el Ebro y viento fuerte en CanariasEl calor no será el único fenómeno relevante en la zona del Ebro. La AEMET contempla que, durante la tarde, crezcan nubes de evolución en el tercio norte peninsular y que se escape algún chubasco disperso precisamente en el valle y sus áreas cercanas. Se trata de tormentas aisladas que, lejos de refrescar el ambiente, vendrán acompañadas de viento racheado y mantendrán la sensación de pesadez térmica.
En el litoral mediterráneo el viento soplará flojo de componente este, mientras que en el interior peninsular será de dirección suroeste y arreciará en las horas centrales del día. En Canarias, el alisio se dejará notar con intensidad, con rachas muy fuertes probables en zonas expuestas, lo que no impedirá que las temperaturas sigan escalando en el archipiélago.
Con este panorama, la jornada se perfila como la más tórrida de la semana en buena parte del país, a la espera de que el alivio térmico prometido por los modelos para el fin de semana termine de confirmarse.