El chef cacereño protagoniza el último porgrama de 'Me meto en un jardín' y reivindica sus raíces, la cocina de toda la vida y su compromiso con Extremadura
13/07/2026 a las 11:27h.
Hay recetas que nunca pasan de moda porque saben a casa. Y precisamente de esa cocina que despierta recuerdos ha hablado el chef extremeño Toño Pérez durante su entrevista con Mercedes Milá en 'Me meto en un jardín', el programa de La 2 que recorrió Extremadura en caravana y que ya ha comenzado a compartir algunos de sus momentos más destacados en redes sociales.
El cocinero de Atrio, en Cáceres, ha abierto las puertas de los jardines de su restaurante para conversar con la periodista sobre su infancia, su familia, sus comienzos y el profundo vínculo que mantiene con su tierra. Un episodio que se emitió el pasado fin de semana y que deja algunas de las reflexiones más personales del chef, desde el origen de uno de sus platos más emblemáticos hasta las razones por las que nunca ha querido abandonar su tierra.
«La cocina de la memoria»
Unos de los momentos más comentados de la entrevista llega cuando Toño Pérez habla de la influencia que ha tenido su familia en su forma de entender la cocina. «Lo es todo», responde al ser preguntado por sus raíces familiares, antes de explicar que uno de sus platos más emblemáticos de Atrio sigue siendo la sopa de tomate de su madre.
«La receta es la de mi madre, ella la aprendió de mi abuela y yo simplemente trabajo un poco la presentación», explica el chef, que define ese tipo de gastronomía como «la cocina de la memoria», esa capaz de emocionar a los comensales porque les transporta a los sabores de la infancia.
Durante la conversación con Mercedes Milá, Toño reconoce que, a lo largo de los años, han recibido propuestas para trasladar Atrio a ciudades como Madrid, Barcelona o incluso Nueva York, pero asegura que nunca se lo han planteado porque sienten que tienen una deuda con Extremadura. «Ahora nos toca devolver todo lo que esta tierra nos ha dado», afirma el chef, convencido de que el desarrollo de los pueblos pasa por la cultura y la formación.
«Los pueblos y los territorios solamente los cambiamos a través de la cultura, de la formación y en eso estamos», reflexiona. Una filosofía que ha acompañado a Atrio durante más de cuatro décadas, demostrando que también es posible ser un referente internacional sin renunciar a sus raíces.