La directora general de la Fundación Línea Directa, Mar Garre, ha presentado el estudio 'Antiguos y mal mantenidos. Mantenimiento de los coches en España: problemática, accidentalidad y riesgos (2015-2024)'
El mal mantenimiento de un vehículo puede tener consecuencias fatales en caso de accidente de tráfico. Cuando un coche presenta deficiencias en elementos esenciales para la seguridad, como los frenos o la dirección, la probabilidad de fallecer en un siniestro se multiplica por cinco respecto a los accidentes en los que no se detectan este tipo de problemas.
Esta es una de las principales conclusiones del estudio Antiguos y mal mantenidos. Mantenimiento de los coches en España: problemática, accidentalidad y riesgos (2015-2024), elaborado por la Fundación Línea Directa en colaboración con Centro Zaragoza y presentado este martes por la directora general de la entidad, Mar Garre.
El informe pone de relieve el impacto que tiene el estado de conservación del parque automovilístico español sobre la seguridad vial. Entre 2015 y 2024, al menos 670 personas fallecieron y más de 23.000 resultaron heridas en accidentes en los que los turismos implicados presentaban deficiencias de mantenimiento. El estudio asegura que la letalidad de un siniestro se triplica cuando existe algún defecto en el vehículo y llega a quintuplicarse cuando esas deficiencias afectan a componentes esenciales como los neumáticos, los frenos, la dirección o la suspensión.

El trabajo también alerta del progresivo envejecimiento del parque automovilístico español. La antigüedad media de los turismos alcanza ya los 14,5 años, lo que supone un incremento del 58 % respecto a 2010 —cifra que el estudio también sitúa en torno al 60 %— y convierte a España en uno de los países europeos con los vehículos más antiguos. Según el informe, este envejecimiento tiene consecuencias directas sobre la seguridad vial, ya que cuanto más viejo es un automóvil, menos se invierte habitualmente en su mantenimiento.
Garre ha advertido de que esta combinación entre antigüedad y falta de revisiones “suele ser letal” y ha subrayado que, precisamente en los vehículos de mayor edad, debería ocurrir lo contrario. “Cuanto más viejo es un vehículo, menos se invierte en su mantenimiento, cuando debería ser al revés; si un coche es más antiguo, mantenerlo en buen estado supone invertir en nuestra seguridad”, ha señalado.
Los coches con más de 15 años implicados en accidentes con víctimas presentan un 70% más de defectos que los vehículos de entre cero y cuatro añosEl estudio revela además que los coches con más de 15 años implicados en accidentes con víctimas presentan un 70 % más de defectos que los vehículos de entre cero y cuatro años. De hecho, un 42,9 % de los turismos con 15 o más años registra alguna deficiencia, frente al 16 % de los vehículos más nuevos, lo que supone que los automóviles más antiguos multiplican por 2,7 la presencia de defectos.

A este envejecimiento se suma el incremento de los costes asociados al automóvil. Entre 2019 y 2025, el precio de los vehículos nuevos aumentó un 46 %, el de los coches de ocasión un 30 % y el de las reparaciones un 22 %, según recoge el informe. La Fundación Línea Directa atribuye esta evolución a factores como la inflación, el incremento de los costes energéticos y el hecho de que los nuevos vehículos incorporan más sistemas de seguridad y tecnología, lo que también encarece su reparación.
El informe señala que un mantenimiento deficiente también repercute directamente en el comportamiento del vehículo. Por ejemplo, la distancia necesaria para detener un coche que circula a 120 km/h puede aumentar hasta un 35 % cuando la suspensión está en mal estado y un 25 % cuando existen deficiencias en el sistema de frenos.
Absentismo en la ITVLa Inspección Técnica de Vehículos (ITV) constituye otro de los focos del estudio. Según datos de AECA-ITV incluidos en el informe, uno de cada tres vehículos obligados a someterse a esta inspección no acude a la cita. En 2024, el 32,7 % de los vehículos no pasó la ITV pese a estar obligado a ello y las sanciones por circular sin la inspección en regla alcanzaron casi las 600.000, un 51 % más que en 2015.

Entre quienes sí acuden a la inspección, alrededor del 18 % suspende en la primera revisión. El porcentaje se situó en el 18,2 % en 2024, después de haber oscilado entre el mínimo del 16,7 % registrado en 2015 y el máximo del 19,3 % alcanzado en 2018. Los conductores que acuden puntualmente a la ITV presentan un mayor porcentaje de aprobados, mientras que las probabilidades de suspender aumentan cuando la inspección se retrasa. De hecho, el 15 % de los vehículos que pasan la ITV en plazo no supera la primera inspección, frente al 25 % de los coches que acumulan más de un año de retraso.
El 15 % de los vehículos que pasan la ITV en plazo no supera la primera inspección, frente al 25 % de los coches que acumulan más de un año de retrasoEl estudio también identifica los defectos más habituales detectados en las inspecciones relacionadas con la seguridad vial. El 37 % corresponde al sistema de alumbrado, el 19 % al motor y la transmisión, el 12 % a los frenos, el 9 % a los ejes y ruedas y el 4 % a la dirección.
Por comunidades autónomas, Asturias registra el mayor porcentaje de vehículos que suspenden la ITV en la primera inspección, con un 32,4 %, seguida de Galicia, con un 23,4 %, ambas por encima de la media nacional. En el extremo contrario se sitúan la Comunidad Valenciana, con un 10,5 %, y el País Vasco, con un 13,7 %.

La investigación también analiza los hábitos de mantenimiento de los conductores españoles. La encuesta revela que el equivalente a 9,6 millones de automovilistas, el 34 % del total, reconocen que no realizan una revisión anual de su vehículo. De ellos, unas 650.000 personas admiten que ni siquiera la efectúan cada tres años.
La razón principal para aplazarla es económica. El 52 % de los encuestados afirma que el coste de las reparaciones o del mantenimiento es el principal motivo para retrasarlas.
Por comunidades autónomasLas diferencias territoriales también son significativas. Navarra es la comunidad con mayor porcentaje de conductores que no realizan el mantenimiento anual de su vehículo, con un 47 %, seguida de Baleares, con un 44 %. En el lado opuesto se encuentran Extremadura y la Región de Murcia, ambas con un 23 %.
El informe recoge otras prácticas relacionadas con el mantenimiento de los automóviles. Unos 2,5 millones de conductores aseguran recurrir a mecánicos “pirata” para revisar sus vehículos, mientras que alrededor de 1,5 millones afirman realizar ellos mismos los trabajos.

El estudio también pone de manifiesto algunas carencias en el conocimiento del mantenimiento básico del vehículo. Casi la mitad de los conductores, un 49 %, no comprueba periódicamente el nivel del líquido refrigerante; un 24 % no sabe medir el nivel de aceite; un 17 % desconoce cuál es la presión correcta de los neumáticos y un 39 % reconoce haber circulado con algún testigo de avería encendido. Asimismo, un 62 % admite que no revisa regularmente el sistema de alumbrado.
Entre los vehículos implicados en accidentes con víctimas, los defectos más frecuentes afectan a los neumáticos, presentes en el 23 % de los casos, y a los frenos, con un 8 %.
Mar Garre ha insistido en la importancia de revisar el vehículo antes de emprender un viaje, especialmente en periodos de mayor movilidad como el verano: “El consejo general es que no dejemos de llevar el vehículo a reparar o hacer una revisión antes de salir de viaje, que lo hagamos con tiempo por si hay que hacer alguna reparación y que estemos siempre preparados para cualquier emergencia”.