El centro Paula Montal ha llevado a cabo una actividad desarrollada en San Esteban de Nogales para contribuir a la recuperación forestal
17/03/2026 a las 13:47h.
Un grupo de alumnos del colegio Paula Montal de Astorga se ha desplazado a San Esteban de Nogales, una de las áreas afectadas por los incendios del verano pasado, para contribuir a la recuperación forestal con la plantación de árboles donados por viveros de la zona.
La actividad se ha desarrollado este martes por alumnos de 9 y 10 años en una de las inmediaciones de un área recreativa de la localidad.
Los estudiantes han trasplantado lavanda (que ellos mismos han sembrado y cuidado en el colegio) y han plantado chopos, álamos y pinos para reforestar una zona en la que el fuego calcinó prácticamente todos los árboles que había.
Proyecto con doble metodología
La actividad que han hecho hoy está inmersa en un proyecto que se lleva a cabo, principalmente, desde el área de Matemáticas y llevan trabajando en él varios meses. El proyecto se titula «Raíces entre cenizas, alas para despegar» y combina dos metodologías: Aprendizaje-Servicio (metodología educativa que busca el aprendizaje vinculado a prestar un servicio a la comunidad) y la metodología propia del centro llamada ECO (explora, crea y ofrece).
Los retos que han tenido que ir superando durante el proyecto les ha permitido trabajar sobre magnitudes, operaciones básicas, fracciones y sistema sexagesimal.
La actividad ha podido llevarse a cabo gracias la gran acogida del proyecto por parte del Ayuntamiento de San Esteban de Nogales y a la generosa respuesta de varios negocios, como Vicente Cabello Espina, Autocares Gelo y Viveros MCR, que han querido colaborar con la iniciativa de forma altruista mediante donaciones.
Las metas educativas
Los tres objetivos principales de esta iniciativa son: el impacto emocional en los niños, ya que han desarrollado una sensibilidad especial hacia el entorno afectado por los incendios y han empatizando con las personas y animales perjudicados. Por otro lado, el objetivo social, porque han podido ver que con su colaboración y aportando ese granito de arena, son capaces de transformar el paisaje y devolver un poco de vida. En tercer lugar, el objetivo académico/competencial, aplicar conocimientos matemáticos en contextos reales y de forma vivencial, hace que el aprendizaje sea mucho más significativo, cobre mayor sentido y, además, les prepara para el mundo que nos rodea.
«La jornada de reforestación ha transcurrido tal y como estaba previsto y, este éxito ha sido gracias a la respuesta por parte del ayuntamiento de San Esteban de Nogales y de los alumnos, que han facilitado enormemente la puesta en práctica. El gran mérito es de ellos; su implicación y la ilusión por devolver la vida a esta zona han sido, desde el primer día, el verdadero motor del proyecto», declara Silvia de la Iglesia Zurrón, profesora responsable de la actividad.