La Guardia Civil de Burgos coordina una macrooperación antidroga que permite desarticular una de las bandas más activas del norte de España. Los agentes intervienen un amplio catálogo de sustancias y armas de fuego
29/05/2026 Actualizado a las 18:50h.
La Guardia Civil de Burgos ha liderado una macrooperación antidroga que ha permitido la desarticulación de una banda criminal dedicada al tráfico de estupefacientes en el norte de la provincia con ramificaciones operativas en otros puntos del territorio nacional, como Cantabria, Palencia, Vizcaya y Toledo.
Se trata, según ha explicado hoy el subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente, de una de las operaciones de mayor escala y complejidad de las desarrolladas por la Comandancia de Burgos en los últimos años.
Las cifras de la operación hablan por sí solas: 16 registros domiciliarios en cuatro provincias con la participación de alrededor de 300 agentes, 16 detenidos (15 hombres y una mujer), 160.000 dosis de diferentes drogas intervenidas, tres laboratorios de fabricación y una plantación de marihuana desmantelados, cuatro armas de fuego aprehendidas e información suficiente como para seguir tirando del hilo.
Según ha explicado el capitán de la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de Burgos, Pedro Martín, la operación arrancó en octubre del año pasado. En ese momento, agentes del destacamento de Medina de Pomar tuvieron conocimiento de la presencia en Las Merindades de un grupo posiblemente dedicado al tráfico de drogas.
18,6
Kilos de ketamina
Se trata el mayor alijo de esta sustancia intervenido hasta ahora en Burgos
Durante meses, los agentes realizaron un seguimiento al supuesto líder de la banda y sus subordinados, y fueron recabando pruebas que indicaban que se trataba de un grupo muy activo y especializado, con presencia no sólo en Burgos, sino también en otras provincias.
Una vez atados todos los cabos, y bajo autorización del Juzgado número 1 de Villarcayo, el pasado 26 de mayo se decidió dar el paso definitivo, coordinando a primera hora de la mañana la entrada y registro de hasta 16 inmuebles en diferentes poblaciones de Burgos, Vizcaya, Cantabria y Toledo.
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Para garantizar la operación, la Comandancia de Burgos necesitó apoyo de diversas unidades del cuerpo de otras provincias, algunas de ellas de élite, como los GRS o los GAR, habida cuenta de la posibilidad de que los sospechosos tuvieran acceso a armas de fuego.
En total, en la operación participaron alrededor de 300 agentes, que detuvieron esa misma mañana a 16 personas de entre 29 y 66 años de edad e intervinieron un alijo excepcional por muchas razonas. Y es que más allá de la cantidad de droga intervenida, destaca la presencia de un enorme abanico de sustancias.
Así, durante la operación se intervinieron 18,6 kilos de ketamina, la mayor cantidad de este tipo de estupefaciente aprehendido hasta ahora en Burgos, así como 9,2 kilos de cocaína rosa, tres kilos de speed, 24,2 kilos de marihuana, 3,5 kilos de hachís, 850 dosis de éxtasis, 179 gramos de cocaína y 325 dosis de diferentes medicamentos. Llama la atención, además, la aprehensión de 10 ampollas de fentanilo inyectable, que hasta ahora no se había intervenido en la provincia.
En total, más de 160.000 dosis de estupefacientes que podrían alcanzar un valor en el mercado negro de alrededor de 2,4 millones de euros.
Pero la cosa no acaba ahí. Y es que, los agentes también intervinieron tres vehículos de alta gama, material informático, 65.000 euros en efectivo, varios teléfonos móviles, utensilios y sustancias destinadas al corte de la droga y, sobre todo, varias armas, incluidas tres pistolas y un revólver con un buen número de cartuchos.
Varios delitos
Con todo este material sobre la mesa, unido a las pruebas obtenidas durante los ocho meses de investigación, la Guardia Civil ha detenido a 16 personas como presuntos autores de sendos delitos contra la salud pública por tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas, pertenencia a organización criminal y blanqueo de capitales.
En este sentido, según ha explicado Martín, la organización no sólo se dedicaba al tráfico de drogas a mediana escala (no menudeo), sino que además tenía articulado un complejo mapa de sociedades pantalla para blanquear el dinero obtenido de manera ilícita.
De hecho, la información obtenida durante toda la operación ha permitido abrir nuevas líneas de investigación y el propio capitán de la UOPJ ha reconocido que no se descartan más detenciones o, incluso otras operaciones secundarias en los próximos meses.