La Policía Nacional busca a los tres varones que este viernes por la mañana propinaron una salvaje paliza a un trabajador del Polígono Industrial Oeste en Alcantarilla, informan fuentes cercanas al caso. El afectado, que estaba en su coche cuando fue atacado por personas que, según testigos, salían de una discoteca de la zona, fue llevado, malherido, al Virgen de la Arrixaca de Murcia.
La Policía Nacional busca a los tres varones que este viernes por la mañana propinaron una salvaje paliza a un trabajador del Polígono Industrial Oeste en Alcantarilla, informan fuentes cercanas al caso. El afectado, que estaba en su coche cuando fue atacado por personas que, según testigos, salían de una discoteca de la zona, fue llevado, malherido, al Virgen de la Arrixaca de Murcia.
Sobre las nueve menos veinte de la mañana saltaba la alarma: se precisaba de presencia policial y de ayuda sanitaria urgente en el exterior de una de las empresas de la zona, puesto que un empleado había sufrido una agresión, a patadas y puñetazos, y tenía la cara, dijeron los testigos, "hecha un Cristo".
Según detallaron testigos a este diario, lo que pasó fue que el empleado llega siempre muy pronto a su empresa (dado que antes deja a su esposa en la suya) y tiene la costumbre de quedarse un rato dormitando en el interior de su vehículo, sin molestar a nadie. Este viernes, tres individuos que salían de un conocido local de ocio de la zona, escenario de otros sucesos en más de una ocasión, comenzaron a increparle.
A patadas y puñetazosPrimero, apuntaron las mismas fuentes, se echaron encima del capó del coche. El hombre bajó la ventanilla, les dijo que dejasen de hacer eso y fue cuando la cosa pasó a mayores: la víctima se apeó del automóvil y los tres sujetos la emprendieron a patadas y puñetazos.
"¡No peguéis más!", gritaba una mujer, que presenció la brutal agresión. Tras dejar a su víctima tirada en el suelo, los tres sujetos huyeron. Los presentes llamaron para pedir ayuda, aunque finalmente el afectado, que afortunadamente estaba consciente, fue llevado al centro de El Palmar por un particular.
Desde la Policía Nacional se han hecho cargo de una investigación que está abierta. De momento, no se han practicado arrestos. Tanto las cámaras de seguridad de la zona como el testimonio de la víctima (que, horas después, seguía en el hospital) será clave a la hora de tratar de esclarecer qué pasó y de identificar, localizar y detener a los implicados en el brutal ataque.
Empresarios de la zona contaron el pasado verano a La Opinión que, debido a los focos de inseguridad que, afirmaban, sufrían en el polígono, en especial en las inmediaciones de las discotecas, estaban estudiando una inversión de 120.000 euros en cámaras de seguridad.