En pleno desierto de Arizona, bajo un sol abrasador y con temperaturas que superaban los 38 grados centígrados, Abby Hall celebró su séptimo aniversario de matrimonio de una forma poco convencional -para el resto de humanos- pero totalmente lógica teniendo en cuenta quién es: corriendo 48 kilómetros junto a su esposo, Cordis, en el Parque Regional McDowell Mountain, a las afueras de Phoenix.