El por tercera vez presidente de Castilla y León asegura que su Gobierno de coalición con Vox escuchará, actuará y unirá para hacer política de «la que cunde»
11/06/2026 a las 15:30h.
Dejó sobre la mesita un crucifijo de mano y juró el cargo de presidente de Castilla y León que abrirá una nueva etapa de Gobierno de coalición entre PP y Vox con la promesa de «ilusionar» a una tierra «que no necesita reinventarse, solo creer en sí misma». Alfonso Fernández Mañueco es ya, por tercera vez, presidente de la comunidad autónoma después de un acto de toma de posesión en el que estuvo, a diferencia de lo que ocurrió en 2022, hiperarropado por un PP que exhibió en el hemiciclo de Castilla y León poder territorial.
«Hoy podemos mirar satisfechos lo que somos y avanzar hacia lo que queremos ser... En una Castilla y León que cree. Que actúa. Que está a la vanguardia»
Alfonso Fernández Mañueco
Presidente de Castilla y Leó
Hace cuatro años el acuerdo entre PP y Vox era la excepcionalidad y el tiempo y los escrutinios han normalizado esta alianza. En 2022 la noticia de la toma de posesión de Mañueco fue la presencia de Santiago Abascal para 'bendecir' el primer pacto de Gobierno en el que de los ultraconservadores con los populares y la ausencia de Alberto Núñez Feijóo, que se esforzó en evitar salir en esa foto. En esta ocasión nada ha opacado el protagonismo de Fernández Mañueco, que ha estado acompañado por cuatro presidentes autonómicos del PP (el gallego Alfonso Rueda, el aragonés Jorge Azcón, la extremeña María Guardiola y la cántabra María José Saenz de Buruaga) y uno del PSOE (el asturiano Adrián Barbón), además de por el expresidente Mariano Rajoy, la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría o la exministra Fátima Báñez.
Del acto se ha borrado esta vez la dirección nacional de Vox. De Abascal en 2022 a la nada en 2026. Algo que no pudo hacer institucionalmente el Gobierno de España, pero la impresión que dieron desde el Ejecutivo de Pedro Sánchez es que se quedaron con las ganas. Lo habitual es que asista a una toma de posesión de este nivel un ministro, normalmente el que gestiona Política Territorial. Desde Moncloa enviaron un secretario de Estado.
Alfonso Fernández Mañueco abre oficialmente su última etapa como presidente de Castilla y León salvo cambio a lo largo de la legislatura de la ley que regula el estatuto de los altos cargo y que prohíbe prolongar etapa si se han cumplido ocho años en la misma responsabilidad. El popular juró como presidente en 2019 y cumple en estas fechas siete años en el cargo.
El dirigente popular asume esta tercera etapa de gestión autonómica con un documento de medidas firmado con Vox y recordó en su intervención que lo hace desde la «responsabilidad para cumplir puntualmente un programa de gobierno, fruto de un pacto que cuenta con gran respaldo parlamentario». PP y Vox suman 47 escaños de los 82 que integran el hemiciclo de Castilla y León.
«Hoy podemos mirar satisfechos lo que somos y avanzar hacia lo que queremos ser... En una Castilla y León que cree. Que actúa. Que está a la vanguardia. Que mantiene el futuro de su liderazgo histórico en España», remarcó Mañueco, en una intervención breve, de poco más de doce minutos, en los que dedicó los cuatro primeros a agradecimientos. Empezando por su familia. Por su esposa, sus dos hijas y sus suegros, presentes en la tribuna de invitados, y con un recuerdo emotivo para sus padres «hoy ausentes». Aseguró el dirigente popular que son quienes le han inculcado unos valores que le han hecho «crecer como persona y crecer como político».
Y también mencionó en el inicio de su intervención a quien desde ya se ha convertido en 'familia política' y que será su vicepresidente primero en la Junta, Carlos Pollán, con extensión del agradecimiento a los dirigentes del Vox que han negociado el pacto con los populares que hizo posible la investidura de Fernández Mañueco el martes, la toma de posesión de este jueves y la inminente conformación del gobierno de coalición. Un Ejecutivo para gestionar «hechos» y «compromisos reales» con política «de la que oye, actúa y une. La que cunde».
La coincidencia del acto con el pleno del Congreso de los Diputados sacó del protocolo a todos estos parlamentarios nacionales, incluido Feijóo, pero ya en los agradecimientos de Mañueco se notó el arrope de dirigentes del partido. El presidente de Castilla y León aseguró mirarse en el espejo de la «inteligencia política y sabiduría» de Rajoy y tener presente las enseñanzas de maestros como los expresidentes Juan José Lucas y Juan Vicente Herrera. Los tres le escuchaban en el hemiciclo.
También alabó la cooperación y sintonía con los máximos responsables autonómicos de «comunidades hermanas». Con los presidentes de Extremadura, Galicia, Cantabria, Aragón y Asturias. Este último, barón del PSOE, lo que no quita para hacer frente común a nivel nacional en cuestiones como la financiación autonómica o la despoblación, en las que los 'bandos' son más de territorios que de partidos, o afinar la cooperación en casos como los incendios, que no saben de mapas cuando las llamas llegar a las fronteras entre comunidades.
El acto culminó sin aplausos de la bancada del PSOE, donde minutos antes del inicio de la toma de posesión conversaron distendidamente el exportavoz y eurodiputado del PP Raúl de la Hoz y el portavoz socialista, Carlos Martínez, acompañado de los procuradores vallisoletanos Patricia Gómez Urbán y Pedro Luis González Reglero, y en ausencia de los parlamentarios de UPL, Por Ávila y Soria ¡Ya!, que integran el nuevo Grupo Mixto de las Cortes.
Mañueco recogió la cruz de su jura, regalo de la madres Carmelitas, del convento de La Encarnación de Ávila, donde vivió Santa Teresa, recibió felicitaciones y posó con los asistentes para inmortalizar la jornada. No sin antes citar a la santa abulense: « Para acertar es menester andar con gran determinación y no parar aunque vengan sequedades, trabajos y tentaciones, porque todo se pasa». Esa vocación de trabajo es la que Mañueco prometió aplicar al frente del Gobierno autonómico que se pondrá a trabajar, previsiblemente, desde el inicio de la próxima semana, después de que los vicepresidentes y consejeros que nombre tomen posesión de sus nuevas responsabilidades.
Un micrófono preparado en el vestíbulo principal de las Cortes de Castilla y León servía para recoger las impresiones de dirigentes invitados al acto de toma de posesión. ¿Cómo casa lo que el Papa León XIV defiende sobre la atención a los inmigrantes con la prioridad nacional que ustedes han acordado con Vox y las medidas de los pactos respecto a los menores no acompañados? Al otro lado de la pregunta, el presidente de Aragón, Jorge Azcón, que hizo una relectura de las palabras que ha ido dejando el pontífice en Madrid, en Barcelona, en Canarias para asegurar que los que dice León XIV no hay que interpretarlo «en singular» sino «en global». Según el parecer el dirigente aragonés, de las intervenciones del PP no importan tanto lo que ha dicho sobre la inmigración como sobre la «polarización». Y de ahí, Azcón acabó citando directamente a «la fontanera» del PSOE, a Leire Díez.
Alfonso Fernández Mañueco no siguió luego ese camino. Preguntado tras el acto por las palabras del pontífice sobre la inmigración, el castellano y leonés dijo compartir «de la A a la Z todas y cada una de las reflexiones que ha hecho el Santo Padre», aunque evitó entrar en el debate político. Según recoge Ical, afirmó que no pretende valorar esas reflexiones, a las que se refirió como «agudas e intensas» y subrayó que prefiere compartirlas desde su condición de creyente sin controversia pública.