En plena comarca vallisoletana, y con el río Duero como protagonista, Castronuño guarda uno de esos lugares que convierten una escapada sencilla en un plan redondo. Se trata de Xokoreto, una pastelería-confitería que permite disfrutar de un café, un dulce artesano o una merienda con vistas directas a uno de los paisajes naturales más singulares de Castilla y León.