El verano empieza en Madrid y todo el mundo quiere, entre otras, tres cosas: una terraza, una piscina y una barbacoa. Lograrlas equivale a engañar nuestro cerebro para hacerle creer que no nos encontramos en un piso en los confines de las M-30, sino en una casa de verano en Llanes, Conil o Gandía. Seguir leyendo....