Encontrar una vivienda digna se ha convertido en un auténtico lujo, sobre todo para los jóvenes. El impacto económico que supone para muchas personas cuando finalmente encuentran un lugar en el que vivir es decisivo para la estabilidad financiera de muchas familias. Tan solo plantearse emanciparse a través de un alquiler puede suponer fácilmente el 50 % o más de los ingresos de un ciudadano, incluso compartiendo piso.