El presidente de ANFAC advierte que ignorar el transporte por carretera pone en riesgo la soberanía industrial y el empleo
27/04/2026 Actualizado a las 09:40h.
El sector del vehículo pesado en España no es solo el motor que mueve la logística nacional, sino un pilar fundamental para garantizar la soberanía industrial del país. Esta ha sido la tesis principal que Josep María Recasens, presidente de ANFAC, ha defendido durante el III Foro del Vehículo Industrial y Autobús.
Bajo el lema «Transportemos el cambio», el directivo ha dejado claro que España se encuentra ante una oportunidad histórica para fortalecer su tejido fabril, aunque ha advertido de que este tren de competitividad no pasará dos veces si no se toman decisiones valientes de inmediato.
En un escenario de transformación global hacia las cero emisiones, Recasens ha señalado que el éxito de esta transición no puede recaer exclusivamente sobre los hombros de los fabricantes.
Para el presidente de la patronal de la automoción, es imprescindible una estrategia de Estado que sitúe al transporte profesional en el centro de las prioridades políticas, evitando que el vehículo industrial siga siendo el gran olvidado frente al coche particular en los planes de ayudas y normativas. «De lo contrario, España se enfrenta a una pérdida irreparable de empleo y de capacidad de decisión industrial, un riesgo inasumible para el segundo mayor fabricante de vehículos de Europa» afirmó.
La descarbonización, en palabras de Recasens, debe entenderse como una herramienta estratégica para generar valor y tecnología propia. El liderazgo en la fabricación de camiones y autobuses de cero emisiones no solo permitiría cumplir con las exigencias climáticas de Bruselas, sino que actuaría como un escudo protector para la industria española frente a la agresiva competencia internacional, especialmente la proveniente de Asia. Sin embargo, este optimismo industrial choca con la realidad de los datos actuales.
A pesar de la ambición del sector, el balance un año después de la presentación de la Hoja de Ruta 2024-2026 de ANFAC arroja sombras que preocupan a la patronal. Recasens ha lamentado que el cumplimiento de las medidas propuestas ha sido escaso, señalando directamente a la falta de una infraestructura de recarga de alta potencia específicamente diseñada para camiones y a la excesiva lentitud en los programas de renovación de flotas.
Para el directivo, es urgente revertir esta situación mediante un despliegue inmediato de puntos de carga en los corredores logísticos y la implementación de una fiscalidad que premie de forma real a las empresas que decidan apostar por el cambio.
Esta tercera edición del foro, que ha contado con la participación del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha servido para escenificar que la industria está preparada para el reto, pero requiere certidumbre y neutralidad tecnológica. Recasens ha defendido un enfoque abierto que permita la convivencia de la electrificación, el hidrógeno y los combustibles renovables para cubrir las diversas necesidades del transporte pesado.