El mercado hipotecario español ha dejado atrás la volatilidad del primer trimestre, pero se enfrenta a una realidad de dos velocidades. Según el último Índice iAhorro, que analiza la actividad del segundo trimestre de 2026, si bien la estabilización del euríbor (que cerró junio en el 2,789%) ha aportado calma al sector, el encarecimiento de la vivienda —un 8,11% más cara que el año anterior— ha acentuado la brecha entre los mercados regionales con mayor presión y las zonas más asequibles.
El mercado hipotecario español ha dejado atrás la volatilidad del primer trimestre, pero se enfrenta a una realidad de dos velocidades. Según el último Índice iAhorro, que analiza la actividad del segundo trimestre de 2026, si bien la estabilización del euríbor (que cerró junio en el 2,789%) ha aportado calma al sector, el encarecimiento de la vivienda —un 8,11% más cara que el año anterior— ha acentuado la brecha entre los mercados regionales con mayor presión y las zonas más asequibles.
El mapa del precio: Baleares y Madrid al límite
La falta de oferta disponible, especialmente en los grandes núcleos urbanos, continúa alimentando una tendencia alcista que distancia los precios según la ubicación. Baleares se consolida como el mercado más caro del país, con un precio medio de 396.750 euros, seguida muy de cerca por la Comunidad de Madrid (394.008 euros). Tras ellos, el País Vasco (341.018 euros) y Cataluña (317.022 euros) completan el grupo de territorios donde el acceso a la vivienda es más complejo.
Laura Martínez, directora de Comunicación de iAhorro, subraya el impacto social de esta disparidad: “La brecha de precios que vemos entre comunidades no es solo un dato estadístico, es una barrera real. Mientras en territorios como Murcia o Extremadura el acceso es infinitamente más viable, en los mercados tensionados estamos viendo cómo el ahorro previo y la capacidad de solvencia se convierten en el principal —y a veces infranqueable— filtro para los compradores”.
En el extremo opuesto, Murcia se mantiene como la autonomía más económica (174.699 euros), seguida de Castilla y León, Asturias y Extremadura.
La hipoteca mixta, la aliada frente a la subida de precios
Ante este encarecimiento, el comprador ha ajustado su estrategia. La hipoteca a tipo fijo sigue siendo la reina (54,32% de las operaciones), pero la hipoteca mixta se ha disparado, representando ya el 45,27% de las contrataciones, casi seis puntos porcentuales más que hace un año.
“La hipoteca mixta ha dejado de ser una alternativa para convertirse en una de las opciones más competitivas del mercado”, sostiene Martínez. “El comprador de 2026 es mucho más analítico que hace dos años. Entiende que necesita estabilidad inicial ante unos precios de vivienda tan elevados, pero no quiere renunciar a la flexibilidad que ofrece el mercado una vez que el euríbor ha entrado en esta nueva etapa de calma”, explica la portavoz.
Un comprador más solo y más exigente
El informe arroja otro dato revelador para el sector: el descenso de la compra conjunta. Si en 2025 las operaciones con dos titulares eran la norma (61,36%), en el segundo trimestre de 2026 han caído al 49%. El comprador actual es mayoritariamente individual y tiene una edad media de 36,5 años.
“El descenso de las firmas en pareja sugiere que el mercado inmobiliario está forzando un cambio en las estructuras de los hogares”, explica Laura Martínez. “Estamos viendo cómo el proceso de emancipación o de acceso a la propiedad es ahora una carrera mucho más individualizada. Al haber menos compras en pareja, el comprador tiene que demostrar mayor capacidad de ahorro por sí solo, lo que explica por qué los perfiles que acceden al mercado hoy, aunque sean menores de 40, tienen que contar con ingresos más altos y una gestión financiera más rigurosa desde un primer momento”.
Pese a todo, la actividad hipotecaria se mantiene en terreno positivo, encadenando 22 meses consecutivos de crecimiento interanual, lo que confirma que, a pesar de las barreras económicas y la brecha geográfica, la adquisición de vivienda sigue siendo una prioridad de ahorro para el consumidor español.