El noruego Marius Lindvik se impuso en la última prueba de la Copa del Mundo de saltos de esquí disputada este domingo en la estación eslovena de Planica ante 26.000 espectadores, que no pudieron celebrar la victoria de su ídolo local y ganador del Globo de Cristal, Domen Prevc, como tampoco el récord de victorias, y se tuvo que conformar con el segundo puesto.