ElLa Conselleria de Salut ha comenzado a retirar progresivamente de la práctica clínica los envases de antibióticos de mayor tamaño, tal y como marcan medidas decretadas por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) en el Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (Pran). Seguir leyendo....
ElLa Conselleria de Salutha comenzado a retirar progresivamente de la práctica clínica los envases de antibióticos de mayor tamaño, tal y como marcan medidas decretadas por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) en el Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (Pran).
Así lo ha anunciado el departamento este lunes en un comunicado. Salut asegura, por ejemplo, que en el caso de la amoxicilina, uno de los antibióticos más frecuentes, su envase de 20 unidades es suficiente para cubrir la pauta habitual, según la evidencia clínica. De esta manera, el formato de 30 unidades se eliminará progresivamente de las farmacias catalanas.
El objetivo de esta medida es paliar la resistencia a los antibióticos, uno de los problemas de salud pública que más preocupan a las autoridades sanitarias y que tiene que ver, en parte, con el mal uso de estos fármacos. La resistencia a los antibióticos ocurre cuando las bacterias dejan de responder a antibióticos que antes sí las eliminaban o frenaban. No es que el cuerpo se vuelva resistente, sino que son las bacterias las que cambian, sobreviven y pueden seguir multiplicándose.
La consecuencia es que infecciones antes tratables —urinarias, respiratorias, heridas, neumonías, sepsis— pueden volverse más difíciles, largas, caras y peligrosas. Este problema se produce por un proceso natural de adaptación de las bacterias, pero se acelera mucho por el uso excesivo o incorrecto de antibióticos. Según la Aemps, unas 4.000 personas mueren al año en España por infecciones provocadas por bacterias resistentes.
En sustitución de estos grandes formatos, que dejarán de comercializarse, se han autorizado nuevas presentaciones que hasta ahora no están disponibles, con el objetivo de facilitar "una mejor adecuación" entre el número de unidades dispensadas y las necesidades de los tratamientos habituales.
Asimismo, se han actualizado los sistemas de información y las herramientas de apoyo a la prescripción para facilitar a los profesionales sanitarios la selección de los formatos y promover un uso "racional" de los antibióticos.
La iniciativa se complementa con acciones informativas dirigidas tanto a los profesionales de la salud como a la ciudadanía para dar a conocer los cambios introducidos y reforzar los mensajes sobre el uso "prudente" de los antibióticos.
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