Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, conciliar el sueño se convierte en un desafío para muchas personas. La psicóloga especializada en sueño Nuria Roure ha compartido, a través de un vídeo en su Instagram, una serie de recomendaciones para facilitar el descanso durante las noches más calurosas.Seguir leyendo....
Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, conciliar el sueño se convierte en un desafío para muchas personas. La psicóloga especializada en sueño Nuria Roure ha compartido, a través de un vídeo en su Instagram, una serie de recomendaciones para facilitar el descanso durante las noches más calurosas.
El primer consejo está dirigido a quienes disponen de aire acondicionado. Roure recomienda mantener las persianas bajadas durante el día para evitar que la vivienda acumule calor y encender el aire acondicionado antes de acostarse.
Una vez la habitación esté fresca, aconseja apagar el aparato al irse a la cama para favorecer que el organismo pueda regular su temperatura de forma natural durante la noche.
En caso de no contar con aire acondicionado, la especialista señala que el ventilador también puede ser un buen aliado para refrescar el ambiente y mejorar la sensación térmica antes de dormir.
Otra de las recomendaciones es darse una ducha de agua tibia antes de acostarse. Roure desaconseja utilizar agua fría, ya que puede activar el organismo en lugar de favorecer la relajación necesaria para conciliar el sueño.
La psicóloga también aconseja aplicar frío en algunas zonas concretas del cuerpo, como las muñecas, las palmas de las manos, la nuca o los tobillos. Para ello, propone utilizar agua fría o incluso un cubito de hielo. Según explica, estos puntos actúan como "radiadores" del cuerpo, y enfriarlos puede ayudar a reducir ligeramente la temperatura corporal, un requisito clave para iniciar el sueño.
Por último, Roure comparte un truco que le trasladó una de sus pacientes y que asegura que le da buenos resultados. Consiste en introducir en el congelador varias botellas de agua o una bolsa de agua caliente rellena de agua y, una vez frías, colocarlas dentro de la cama antes de acostarse. De este modo, se crea un ambiente más fresco en los primeros minutos de descanso.
Más allá de estos consejos, la especialista recuerda que, si pese al calor resulta difícil dormir, es importante no obsesionarse con conciliar el sueño ni intentar forzarlo, ya que esa presión puede dificultar aún más el descanso.