"La Reserva de la Biosfera puede traer enormes beneficios al territorio". Con esta convicción intervino Liliana Fernández, representante de la bodega zamorana El Hato y El Garabato, durante el acto de entrega de distintivos a los nuevos establecimientos adheridos a la marca Reserva de la Biosfera Transfronteriza Meseta Ibérica. Palabras con las que quiso realzar la importancia de la iniciativa surgida en el año 2015. "Fue un gran logro porque tiene un montón de peculiaridades aparte de la internacionalización", expresó. Sello que integra espacios de Zamora, Salamanca y el norte de Portugal bajo una misma estrategia de desarrollo sostenible. Un territorio diverso, caracterizado por su enorme riqueza paisajística, ambiental y cultural, que busca impulsar su autenticidad como elemento diferenciador frente a otros destinos y mercados.