Aunque sobre el papel pueda parecer una forma sencilla de sobrellevar los problemas, quienes la experimentan no siempre salen beneficiados
15/04/2026 Actualizado 16/04/2026 - 01:01h.
Ante situaciones de estrés o ansiedad, lo habitual es que el cerebro se active. Te pones hiperactivo, no paras de moverte, pasan millones de ideas ... por tu cabeza, ninguna solución te parece buena... Sufres lo que se llama sobreestimulación, que lejos de ayudarte te pone más contra las cuerdas porque no puedes pensar con claridad, te bloqueas y, encima, te sientes peor todavía. Pero no todo el mundo reacciona así. Hay un grupo de personas al que les pasa exactamente lo contrario: entran en reposo de manera literal. Tú que no puedes dormir y ellos, ¡dormidos por las esquinas!