No hay peor sensación que la de pensar que cualquier pasado fue mejor. La idealización de los recuerdos suele ser una trampa: impide avanzar, obliga a vivir de rentas y convierte la nostalgia en refugio. El valor de la experiencia en el fútbol solo tiene sentido cuando se utiliza para seguir ganando. José Mourinho (63 años) y Florentino Pérez (79) comparten una amistad, pero también algo más profundo: una rebelión contra el edadismo. Ninguno soporta que le digan que su momento ya ha pasado.Leer la noticia completa