El gobierno de Donald Trump ha declarado la guerra a las energías limpias, recortando de forma importante los subsidios a la fotovoltaica y a la eólica, e impulsando al mismo tiempo las centrales de carbón y otros combustibles fósiles. Y, sin embargo, la tendencia hacia la descarbonización parece estar, por suerte, a prueba de bomba. Las fuentes de energía renovable aumentaron la generación de electricidad en EEUU en mas de un 11% durante los primeros tres meses del presente 2026, según los últimos datos conocidos.Seguir leyendo....