Impulsados por su afición y por una Mundial histórico para ellos, el delantero del City y sus compañeros buscan dar la sorpresa ante una de las grandes favoritas. La principal preocupación de Tuchel será cómo sujetar a Haaland, que pugna por el pichichi con Messi y Mbappé
Javier Ansorena
Enviado especial a Miami
10/07/2026 Actualizado 11/07/2026 - 02:24h.
Noruega ya ha ganado. Pase lo que pase este sábado en Miami en los cuartos de final contra Inglaterra, el equipo nórdico se irá de ... EE.UU. como llegó: con una sonrisa en la cara. Además de haber mejorado ya la mejor clasificación histórica para su país, los noruegos han conquistado el Mundial. Su afición es la más simpática, con esa marea roja que ha tomado varias ciudades del país, con diversión, sin violencia, y con el símbolo de su 'remo vikingo', que será uno de los recuerdos que queden de este Mundial (el viernes por la tarde lo ejecutaron en Miami Beach, en medio de la habitual procesión de coches ruidosos y cuerpos recauchutados). Pero además los jugadores actúan con normalidad, como si fueran un equipo juvenil que está de viaje en otro país y se divierte con las cosas que encuentra. Y está liderado por una superestrella mundial, Erling Haaland, que se comporta como un joven cualquiera, con risas y bromas, con candor en sus respuestas. Es decir, todo muy anormal en el fútbol de hoy. Y, por tanto, refrescante.