La Primera Federación cuenta con un sistema 'low-cost' utilizado por peticiones limitadas de los entrenadores desde el banquillo que ha dado mucho que hablar ya en su primera campaña
25/06/2026 a las 08:18h.
El descenso de categoría deja a su paso una estela importante de cambios a nivel de club, algo que ya es está evidenciando en la plantilla, a nivel de ingresos, como no puede ser de otra manera, pero también a nivel de la liga en la que se compite.
Y, en este caso, lo más llamativo es que la Cultural estrenará el Football Video Support (FVS) que se ha inaugurado la presente campaña en la tercera categoría del fútbol español, dando mucho que hablar. De hecho, hay quien lo denomina como «el VAR de Hacendado» de forma más coloquial o, más oficialmente, el «VAR low-cost».
En todo caso, se trata de una herramienta con matices llamativos y considerablemente diferente al VAR con el que ha contado la Cultural esta temporada en la Segunda División, una herramienta que tampoco ha estado ni mucho menos exenta de polémica en León.
Pero, para aquellos culturalistas que no hayan seguido la Primera RFEF este año... ¿Cómo funciona el FVS? Pues, a diferencia del VAR, esta herramienta solo se utiliza desde el terreno de juego, es decir, no hay una sala externa en la que se revisen las jugadas para llamar al árbitro en caso de considerar acciones punibles como sucede en el fútbol profesional, sino que son los entrenadores quienes deciden que una jugada se debe revisar.
Existen cuatro supuestos en los que puede ser utilizado, que son los goles, ante la posibilidad de que haya ocurrido algo previamente para invalidarlo que no haya sido señalado, los penaltis, las tarjetas rojas directas y las confusiones de identidad.
Para que el árbitro acuda a revisarlo a la pantalla ubicada en todos los estadios en el mismo lugar donde se ubica la del VAR, los entrenadores deben entregar la tarjeta al cuarto árbitro en el mismo momento en el que produzca la acción de protesta.
Cada preparador del equipo dispone de dos solicitudes por partido, que conservan si la decisión les da la razón, una vez que el colegiado revisa las imágenes en el monitor, o la pierden si el árbitro no les da la razón.
Cabe recordar, además, que Primera Federación cuenta con un plan de cámaras mucho más reducido que el fútbol profesional, por lo que en ciertas ocasiones es más difícil encontrar tomas que ayuden al árbitro a dilucidar si existe error o no. Y, asimismo, si se produjera una equivocación del colegiado y los entrenadores no se percatan, el fallo no será subsanado, como ocurre en la Liga.