Ni corrupción generalizada, ni financiación ilegal ni nada nuevo en la tormenta judicial que durante las últimas semanas ha descargado sobre el PSOE y el Gobierno. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha centrado su comparecencia en el Congreso sobre la corrupción en intentar rebajar la magnitud de los casos que lo cercan. Para ello, los acotó a lo que ha denominado en varias ocasiones "antigua secretaria de Organización" del PSOE, formada por José Luis Ábalos y Santos Cerdán. "Personas muy concretas que se aprovecharon de su peso en el PSOE y el Gobierno para ganar dinero", se desvinculó para negar también financiación ilegal en su organización, la línea roja marcada por los socios parlamentarios. Aun sin restar gravedad a estos hechos, sobre todo a la sentencia por mordidas en contratos de mascarillas contra el exministro, encapsuló en la misma trama los casos mascarillas o Leire Díez.