Los sindicatos advierten del hartazgo de la plantilla por la "pérdida de derechos", mientras las compañía reconoce el impacto en operaciones y clientes
Los empleados de Airbus inician una huelga en España en un momento de beneficios récord
Los trabajadores de Airbus en España intensifican la presión sobre la empresa a la que reclaman subidas salariales y mejoras sociales con la incorporación de más secciones sindicales a la huelga que convocó hace más de una semana el Sindicato Independiente de Profesionales de la Aeronáutica (Sipa). A los paros que durante estas jornadas se habían producido principalmente en Getafe se suman ahora con fuerza las plantas en Andalucía del gigante europeo aeroespacial. En San Pablo el seguimiento de la movilización se estima este viernes en un 99,5%, mientras que en Cádiz apenas 15 personas han entrado a la factoría. "La gente ha dicho ¡basta!. Ha quedado claro que no hay un motivo, sino el cansancio y el hartazgo por una situación a la que nos ha llevado la empresa por el recorte de derechos, de libertades y de condiciones laborales y económicas", comenta Juan Antonio Vázquez, secretario de Política Industrial de UGT-FICA. La dirección de la compañía se ha mostrado "abierta al diálogo con la parte social" en un intento de reconducir este conflicto laboral que amenaza con prolongarse a lo largo del mes de julio.
"La intención de Airbus es avanzar de manera constructiva como parte de las negociaciones en curso y tomamos nota de las preocupaciones de nuestros empleados", ha señalado el fabricante aeroespacial europeo en un comunicado difundido este viernes. La firma ha añadido que su prioridad es "volver a la normalidad lo antes posible para mitigar el impacto de la huelga en nuestros empleados, operaciones y clientes".
Desde Sipa han valorado que la compañía reconozca "la magnitud del conflicto", aunque esperan "propuestas de solución a la altura del mismo". El sindicato ha lamentado, no obstante, la tardanza de la dirección a la hora de sentarse a negociar, si bien se ha mostrado en "plena disposición" para acudir a una futura reunión con la empresa y desbloquear así el conflicto.
La reacción del fabricante aeronáutico llega cuando se cumple más de una semana de movilizaciones, iniciadas el pasado 1 de julio y que se extenderán hasta el 31 de julio. A la protesta impulsada por Sipa se han sumado CGT, UGT, UTIL y ATP, y está pendiente CCOO (Comisiones Obreras). El sindicato mayoritario votará con sus afiliados la próxima semana si secunda las movilizaciones.
"Es el momento de abordar las movilizaciones de manera unitaria", defiende Vázquez, que explica que el sindicato se ha sumado a la huelga hace unos días y hoy se ha materializado tras las asambleas realizadas en las distintas plantas. "Siempre hemos considerado que los trabajadores debían volver a ser los actores principales en todo: debatir, participar, estar informados y tomar las decisiones finales; y hasta ahora no se había hecho. Con esa dinámica en crecimiento, vemos que se dan las circunstancias", detalla. Más del 70% de la representación sindical se ha sumado ya y casi el 100% de la plantilla, pone en número, para reforzar su llamamiento a Comisiones para que respalde esta medida de presión.
El reflejo del conflicto en Andalucía se observa en Sevilla, con un seguimiento del 99,5% de la plantilla en la planta de Airbus San Pablo. "Hoy han podido trabajar diez personas de 2.000", ha afirmado el secretario del sindicato en San Pablo, Moisés González, quien ha calificado de "éxito" el seguimiento de la convocatoria y ha cifrado en unas 500 las personas concentradas a las puertas de la factoría. Tras una asamblea del comité de empresa celebrada el jueves, calificada por González como "un clamor", CGT, UGT y ATP se han sumado también a la huelga en la factoría sevillana.
Las reivindicaciones en San Pablo incluyen una subida extraordinaria de la Revisión Salarial Garantizada del 10%, repartida entre 2026 y 2027, y su indexación al IPC, ante una pérdida de poder adquisitivo que el sindicato cifra en más del 8% frente a un incremento de beneficios de la compañía superior al 40%. La plataforma reclama además hasta un 40% de teletrabajo por equipo, vacaciones flexibles y un comedor gratuito para toda la plantilla.
También se califica de "éxito" la reacción de la plantilla de Airbus Cádiz, donde solo unos 15 empleados ha acudido a su puesto de trabajo. "De taller y de oficina", recalca el secretario general de UGT-FICA en Cádiz, Antonio Montoro. Su sindicato se incorpora a las movilizaciones después de las distintas asambleas participativas que se produjeron el jueves, en los distintos turnos y plantas. La organización recuerda que el convenio, con el que no estuvieron de acuerdo y no firmaron en su momento, recogía una revisión salarial a mitad de vigencia. "Lo tenemos incluso demandado porque hay cuestiones que están por debajo de lo que la ley marca", matiza el responsable sindical gaditano.
Las negociaciones con la dirección desde noviembre se han enquistado en este punto principalmente, porque "ha presentado una oferta económica y no negocia. Pero no cumple las expectativas. Si incluso el convenio del metal de Cádiz garantiza el IPC, la subida del coste de vida, una de las tractoras principales no puede ir detrás de eso", advierte Montoro. Los sindicatos rechazan la subida salarial impuesta por la empresa, del 3% en 2026 y el 2% en 2027; la reducción del teletrabajo de dos a un día semanal, la asignación imperativa de las vacaciones de verano y la retirada de los complementos por incapacidad temporal, aspectos que los sindicatos consideran una pérdida de derechos laborales ya consolidados tras años de negociación colectiva. Juan Antonio Vázquez suma la retirada de ayudas como becas o la existencia de un plan de pensiones inadecuado y desigual.
Tanto el responsable de Política Industrial de UGT-FICA nacional, como el responsable de la federación en Cádiz, apuntan a que han percibido una postura clara de los trabajadores: se movilizan para revertir la situación. "O lo cambiamos todo o no vuelvo, es lo que transmite la plantilla", comenta Montoro. "Quieren que se valore al trabajador, recuperar todos los derechos perdidos", abunda Vázquez, que se refiere al "cansancio" y "hartazgo" de los empleados. Eso respalda a los sindicatos, entienden, a la hora de sentarse a negociar.
El también responsable de UGT-FICA en Airbus, que apunta a que en Tablada el seguimiento en el turno de mañana -y teniendo en cuenta desplazamientos a otras plantas y el teletrabajo- ha rondado el 70%, destaca este "compromiso" de los trabajadores para apoyar esta huelga, "porque lo importante es la participación en momento clave" dentro de una movilización que se extenderá hasta finales de julio. La dirección debe "demostrar", "no solo decir", que quiere "revertir la situación actual".