El mejor pádel del mundo regresó a La Fonteta tres años después. Y lo hizo por todo lo alto, con una semana repleta de emociones que terminó con dos finales muy disputadas. En el cuadro femenino, Ari Sánchez y Andrea Ustero levantaban su segundo título del curso tras superar en tres sets a Sofia Araújo-Claudia Fernández (6-4, 3-6 y 6-2), que lograron su mejor resultado en la Capital del Turia.
El mejor pádel del mundo regresó a La Fonteta tres años después. Y lo hizo por todo lo alto, con una semana repleta de emociones que terminó con dos finales muy disputadas. En el cuadro femenino, Ari Sánchez y Andrea Ustero levantaban su segundo título del curso tras superar en tres sets a Sofia Araújo-Claudia Fernández (6-4, 3-6 y 6-2), que lograron su mejor resultado en la Capital del Turia.
Pero aún faltaba poner la guinda al pastel final, con una nueva entrega del 'superclásico' que quedará grabada para la eternidad. En el cuadro masculino, Tapia-Coello firmaron una remontada para la historia ante Galán-Chingotto, saliendo reforzados en la lucha por el número 1 del mundo. Los de Jorge Martínez pudieron cerrar el partido con su servicio y, posteriormente, se situaron con un 1-5 a favor en el tie-break, pero el 'Mozart' y el 'King' lo levantaron, obrando el milagro para levantar su cuarto entorchado en 2026.
Pero, más allá de la victoria, el triunfo supuso una gran oportunidad para que las parejas ganadoras se llenaran los bolsillos, embolsándose cantidades de más de 26.000€ en el caso de los hombres y 17.000€ para las mujeres.
A continuación, repasamos el prize money que ofrece Premier Padel y la FIP en todos los torneos de categoría P1, con cantidades distintas según la categoría y ronda de clasificación. En Valencia, el premio total a repartir entre los protagonistas asciendió a 479.068 euros.
Categoría masculina:
Arturo Coello y Agustín Tapia, eufóricos tras la victoria en ValenciaSilvestre Szpylma/Premier PadelCategoría femenina:
Sin duda, los premios económicos reflejan una divergencia importante: la desigualdad entre el deporte masculino y femenino —tal y como denunciaba Delfi Brea en el Major de Roma— y las diferencias abismales entre los ingresos de los jugadores top, más habituales en rondas finales, y el resto del circuito. Algo que no solo se refleja en el prize money de los torneos, sino sobre todo en los contratos de patrocinios.