La Reserve Cup regresaba un año más a Marbella para reunir durante varios días en el complejo de Puerto Romano a algunas de las mejores palas del planeta. Una competición por equipos que siempre se convierte en una oportunidad de oro para presenciar a duplas inéditas.
La Reserve Cup regresaba un año más a Marbella para reunir durante varios días en el complejo de Puerto Romano a algunas de las mejores palas del planeta. Una competición por equipos que siempre se convierte en una oportunidad de oro para presenciar a duplas inéditas.
En esta edición, todos los focos apuntaron hacia Ale Galán y Leo Augsburger. Acostumbrados a enfrentarse como rivales, esta vez el madrileño y el posadeño compitieron juntos bajo las filas del Team Reserve, formando una pareja muy llamativa y con el 'Alien' mudándose al lado derecho de la pista.
Con un duelo estelar contra Arturo Coello y Javi Garrido que sirvió para cerrar por todo lo alto el torneo, las expectativas para verlos en acción eran máximas. Sin embargo, Galán-Augsburger no pudieron regalar el triunfo a sus seguidores: empezaron arrasando en el primer set, pero el vallisoletano y el andaluz terminaron firmando una meritoria remontada en el super tie-break (6-1, 0-6 y 6-10).
El saludo final entre Coello, Galán, Garrido y AugsburgerR.S.La relación entre ambos jugadores ha sido objeto de comentarios durante estos primeros meses del curso. Durante el P2 de Gijón, en una entrevista con el periodista Joaquín Serna, Augsburger aseguraba que "no soy mucho de mirar a Galán, no soy muy fan y no es gran cosa".
Unas palabras que generaron un gran revuelo, pero que el 'Alien' replicó poco después tratando de quitarle hierro al asunto. "Es un gran chico, pero siento que tiene un entorno muy malo desde hace tiempo. Leo es un jugador ambicioso y competitivo al que le gusta la confrontación, creo que es una táctica suya para motivarse. No hay más", explicaba entonces el madrileño.
Ahora, lejos de alimentar cualquier polémica, la Reserve Cup dejó una imagen completamente opuesta. Galán y Augsburger se mostraron muy compenetrados dentro y fuera de la pista, compartieron elogios durante toda la semana y, una vez finalizado el torneo, el de Leganés comentó una publicación del argentino con un cariñoso "Qué poquito faltó", haciendo referencia a la derrota sufrida ante Coello y Garrido.
En definitiva, Marbella confirmó que entre Ale y Leo nunca hubo guerra, sino que ambos mantienen una buena relación. Una imagen que desmonta definitivamente cualquier teoría especulativa y que reafirma que la polémica nunca fue más allá de las interpretaciones generadas desde el exterior, incluso tras el tenso duelo entre Galán-Chingotto y Lebrón-Augsburger en Valencia.